El líder soviético Mikhail Gorbachev llega a Washington para una cumbre

El líder soviético Mikhail Gorbachev llega a Washington para una cumbre

El líder soviético Mikhail Gorbachev llega a Washington, D.C., para tres días de conversaciones con el presidente George Bush. La cumbre se centró en la cuestión de Alemania y su lugar en una Europa cambiante.

Cuando Gorbachov llegó para esta segunda reunión cumbre con el presidente Bush, su situación en la Unión Soviética era peligrosa. La economía soviética, a pesar de los muchos intentos de reforma de Gorbachov, estaba llegando rápidamente a un punto de crisis. El control de Rusia sobre sus satélites en Europa del Este se estaba erosionando rápidamente, e incluso repúblicas soviéticas como Lituania estaban siguiendo caminos de independencia. Algunos observadores estadounidenses creían que, en un esfuerzo por salvar a su régimen en lucha, Gorbachov podría tratar de ganarse el favor de los elementos de línea dura del Partido Comunista Ruso. Esa predicción parecía estar confirmada por el comportamiento de Gorbachov en la cumbre de mayo de 1990. El principal tema de la cumbre fue Alemania.

A finales de 1989, el Partido Comunista de Alemania Oriental estaba perdiendo rápidamente su control del poder; el Muro de Berlín había caído y abundaban los llamamientos a la democracia y la reunificación con Alemania Occidental. Cuando Gorbachov y Bush se reunieron en mayo de 1990, los líderes de Alemania Oriental y Occidental estaban haciendo planes para la reunificación. Esto provocó la cuestión del papel de una Alemania unificada en Europa. Los funcionarios estadounidenses argumentaron que Alemania debería convertirse en miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Los soviéticos se opusieron rotundamente a esto, temerosos de que una Alemania reunificada y pro-occidental pudiera ser una amenaza para la seguridad rusa. Gorbachov indicó su impaciencia con el argumento de Estados Unidos cuando declaró poco antes de la cumbre que "Occidente no ha pensado mucho" y se quejó de que el argumento sobre la membresía de Alemania en la OTAN era "un viejo récord que sigue tocando la misma nota otra vez". y otra vez."

La cumbre Gorbachov-Bush terminó después de tres días sin un acuerdo claro sobre el futuro de Alemania. Sin embargo, las urgentes necesidades económicas de Rusia pronto dieron lugar a un gran avance. En julio de 1990, Bush prometió a Gorbachov un gran paquete de ayuda económica y prometió que el ejército alemán seguiría siendo relativamente pequeño. El líder soviético abandonó su oposición a la membresía alemana en la OTAN. En octubre de 1990, Alemania Oriental y Occidental se reunificó formalmente y poco después se unió a la OTAN.

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Cumbre de Moscú (1988)

los Cumbre de Moscú fue una reunión cumbre entre el presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, y el secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética, Mikhail Gorbachev. Se llevó a cabo del 29 de mayo de 1988 al 3 de junio de 1988. Reagan y Gorbachov finalizaron el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF) después de la ratificación del tratado por el Senado de los Estados Unidos en mayo de 1988. Reagan y Gorbachov continuaron discutiendo cuestiones bilaterales como Central América, África del Sur, Oriente Medio y la retirada pendiente de las tropas soviéticas de Afganistán. Reagan y Gorbachov continuaron sus discusiones sobre derechos humanos. [1] Las partes firmaron siete acuerdos sobre temas menores como intercambios de estudiantes y derechos de pesca. Un resultado significativo fue la actualización de los libros de historia soviéticos, que requirió cancelar algunas clases de historia en las escuelas secundarias soviéticas. [2] Al final, Reagan expresó su satisfacción con la cumbre. [3]

Reproducir medios

Reagan y Gorbachev finalmente emitieron una declaración conjunta, de la cual se muestran extractos aquí:

El presidente y el secretario general ven la cumbre de Moscú como un paso importante en el proceso de poner las relaciones entre Estados Unidos y la Unión Soviética sobre una base más productiva y sostenible. Sus discusiones exhaustivas y detalladas cubrieron la agenda completa de temas que los dos líderes acordaron durante su reunión inicial en Ginebra en noviembre de 1985, una agenda que abarca el control de armamentos, los derechos humanos y asuntos humanitarios, la solución de conflictos regionales y las relaciones bilaterales. Siguen existiendo serias diferencias en cuestiones importantes. El diálogo franco que se ha desarrollado entre los dos países sigue siendo fundamental para superar estas diferencias.

. El Presidente y el Secretario General subrayaron la importancia histórica de sus reuniones en Ginebra, Reykjavik, Washington y Moscú para sentar las bases de un enfoque realista de los problemas de fortalecimiento de la estabilidad y reducción del riesgo de conflicto. Reafirmaron su solemne convicción de que una guerra nuclear no se puede ganar y nunca debe librarse, su determinación de prevenir cualquier guerra entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, ya sea nuclear o convencional, y su rechazo de cualquier intención de lograr la superioridad militar.

Los dos líderes están convencidos de que el diálogo político en expansión que han establecido representa un medio cada vez más eficaz de resolver cuestiones de interés y preocupación mutuos. No minimizan las diferencias reales de historia, tradición e ideología que seguirán caracterizando la relación entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Pero creen que el diálogo perdurará, porque se basa en el realismo y se centra en la consecución de resultados concretos. . Es un proceso que el Presidente y el Secretario General creen que sirve a los mejores intereses de los pueblos de los Estados Unidos y la Unión Soviética, y puede contribuir a un mundo más estable, más pacífico y más seguro.

Control de armas

El Presidente y el Secretario General, habiendo expresado el compromiso de sus dos países de aprovechar los avances logrados hasta la fecha en el control de armamentos, determinaron los objetivos y los próximos pasos en una amplia gama de cuestiones en esta área. Estos guiarán los esfuerzos de los dos gobiernos en los próximos meses mientras trabajan entre sí y con otros estados hacia acuerdos equitativos y verificables que fortalezcan la estabilidad y la seguridad internacionales.

Conversaciones nucleares y espaciales

Los dos líderes señalaron que se ha elaborado un proyecto de texto conjunto de un tratado sobre reducción y limitación de armas estratégicas ofensivas. . Si bien se requiere un trabajo adicional importante antes de que este tratado esté listo para la firma, muchas disposiciones clave se registran en el proyecto de texto conjunto y se considera acordado, sujeto a la finalización y ratificación del tratado.

Teniendo en cuenta un tratado sobre armas estratégicas ofensivas, las partes han continuado las negociaciones para lograr un acuerdo por separado sobre el tratado ABM basado en el lenguaje de la declaración conjunta de la cumbre de Washington del 10 de diciembre de 1987. Se observaron avances en la preparación del proyecto de texto conjunto. de un protocolo asociado.

El proyecto de tratado conjunto sobre reducción y limitación de armas estratégicas ofensivas refleja el entendimiento anterior sobre el establecimiento de límites máximos de no más de 1.600 sistemas de lanzamiento ofensivos estratégicos y 6.000 ojivas, así como un acuerdo sobre subtechos de 4.900 en el total de ojivas ICBM y SLBM y 1.540 ojivas. en 154 misiles pesados.

El borrador del tratado también registra el acuerdo de las partes de que, como resultado de las reducciones, el peso total de lanzamiento de los misiles balísticos intercontinentales y misiles balísticos intercontinentales de la Unión Soviética se reducirá a un nivel aproximadamente un 50 por ciento por debajo del nivel existente y este nivel no se superará.

Durante las negociaciones, las dos partes también lograron entender que en el trabajo futuro sobre el tratado actuarán en el entendimiento de que en los misiles balísticos intercontinentales desplegados y los SLBM de los tipos existentes, la regla de recuento incluirá el número de ojivas mencionadas en la declaración conjunta de diciembre. 10, 1987, y el número de ojivas que se atribuirán a cada nuevo tipo de misil balístico estará sujeto a negociación.

Además, las partes acordaron una regla de conteo para el armamento de bombarderos pesados ​​según la cual los bombarderos pesados ​​equipados solo para bombas de gravedad nuclear y SRAM contarán como un vehículo de lanzamiento contra el límite de 1.600 y una ojiva contra el límite de 6.000.

Las delegaciones también han elaborado proyectos conjuntos de un protocolo de inspección, un protocolo de conversión o eliminación y un memorando de entendimiento sobre datos, que son parte integral del tratado. Estos documentos se basan en las disposiciones de verificación del tratado INF, ampliándolos y desarrollándolos según sea necesario para cumplir con los requisitos más exigentes de Start. Las medidas de verificación de inicio incluirán, como mínimo,

A. Intercambios de datos, para incluir declaraciones y notificaciones apropiadas sobre el número y la ubicación de los sistemas de armas limitados por Start, incluidas las ubicaciones e instalaciones para la producción, el ensamblaje final, el almacenamiento, las pruebas, la reparación, la capacitación, el despliegue, la conversión y la eliminación de dichos sistemas. Estas declaraciones se intercambiarán entre las partes antes de que el tratado se firme y se actualice periódicamente.

B. Inspecciones de referencia para verificar la exactitud de estas declaraciones.

C. Observación in situ de eliminación de sistemas estratégicos necesarios para cumplir con los límites acordados.

D. Monitoreo continuo in situ del perímetro y los portales de las instalaciones de producción críticas para confirmar que la producción de armas es limitada.

E. Inspección in situ con poca antelación de:

I. Ubicaciones declaradas durante el proceso de reducción a los límites acordados II. Lugares donde los sistemas cubiertos por este tratado permanecen después de alcanzar los límites acordados y III. Ubicaciones donde se han ubicado dichos sistemas (instalaciones anteriormente declaradas).

F. Inspección con poca antelación, de acuerdo con los procedimientos acordados, de los lugares donde cualquiera de las partes considera que podría estar ocurriendo un despliegue, producción, almacenamiento o reparación encubiertos de armas ofensivas estratégicas.

G. Prohibición del uso de encubrimiento u otras actividades que impidan la verificación por medios técnicos nacionales. Dichas disposiciones incluirían una prohibición del cifrado de telemetría y permitirían el acceso completo a toda la información telemétrica transmitida durante el vuelo del misil.

H. Procedimientos que permitan la verificación del número de ojivas en misiles balísticos desplegados de cada tipo específico, incluida la inspección in situ.

I. Mayor observación de las actividades relacionadas con la reducción y limitación de armas estratégicas ofensivas por medios técnicos nacionales. Estos incluirían exhibiciones abiertas de artículos limitados por tratado en bases de misiles, bases de bombarderos y puertos submarinos en lugares y horarios elegidos por la parte inspectora.

Las dos partes también han comenzado a intercambiar datos sobre sus fuerzas estratégicas.

Durante el transcurso de esta reunión en Moscú, los intercambios en Start dieron como resultado el logro de un terreno común adicional sustancial, particularmente en las áreas de ALCM y los intentos de desarrollar y acordar, si es posible, una solución al problema de verificación de dispositivos móviles. Misiles balísticos intercontinentales.

Las partes también discutieron la cuestión de limitar los SLCM de largo alcance con armas nucleares.

Ronald Reagan y MS Gorbachev expresaron su confianza conjunta en que el extenso trabajo realizado proporciona la base para concluir el tratado sobre reducción y limitación de armas estratégicas ofensivas que promoverá la estabilidad estratégica y fortalecerá la seguridad no solo de los pueblos de la URSS y los EE. UU., Sino de toda la humanidad.

Guiados por este acuerdo fundamental. Las delegaciones de los dos países han recibido instrucciones de regresar a Ginebra el 12 de julio de 1988. Se ha acordado como cuestión de principio que, una vez resueltos los problemas restantes y acordado el tratado y sus documentos asociados, se firmarán. sin retraso.

Prueba nuclear

Los líderes reafirmaron el compromiso de las dos partes de llevar a cabo en un solo foro negociaciones a gran escala, etapa por etapa, sobre las cuestiones relacionadas con los ensayos nucleares. En estas negociaciones, las partes, como primer paso, acordarán medidas de verificación efectivas que permitirán ratificar el Tratado de Prohibición Umbral de Ensayos Nucleares-URSS de 1974 y el Tratado de Explosiones Nucleares Pacíficas de 1976, y proceder a negociar nuevas limitaciones intermedias sobre ensayos nucleares. conduciendo al objetivo final de la cesación completa de los ensayos nucleares como parte del proceso de desarme eficaz. Este proceso, entre otras cosas, perseguiría, como primera prioridad, el objetivo de la reducción de las armas nucleares y, en última instancia, su eliminación. Al implementar el primer objetivo de estas negociaciones, el acuerdo sobre medidas de verificación efectivas para el Tratado de Prohibición Umbral de Pruebas entre Estados Unidos y la Unión Soviética de 1974, las partes acordaron diseñar y realizar un experimento de verificación conjunta en los sitios de prueba de cada una.

Los lideres . también señaló el progreso sustancial en un nuevo protocolo para el Tratado de Explosiones Nucleares Pacíficas e instó a continuar las negociaciones constructivas sobre medidas de verificación efectivas para el Tratado de Prohibición Umbral de los Ensayos.

Expresando su convicción de que los progresos logrados hasta ahora constituyen una base sólida para seguir avanzando en las cuestiones relacionadas con los ensayos nucleares, los dirigentes dieron instrucciones a los negociadores para que completaran rápidamente la preparación de un protocolo del Tratado sobre explosiones nucleares con fines pacíficos y completaran la preparación de un protocolo. al Tratado de Prohibición de Pruebas de Umbral tan pronto como sea posible después de que se haya realizado y analizado el experimento de verificación conjunta. Confirmaron su entendimiento de que las medidas de verificación para el TTBT se utilizarán, en la medida apropiada, en otros acuerdos de limitación de ensayos nucleares que puedan alcanzarse posteriormente. También declararon su intención mutua de buscar la ratificación de los tratados de 1974 y 1976 cuando se completen los protocolos correspondientes al Tratado de Prohibición Umbral de Ensayos y al Tratado de Explosiones Nucleares Pacíficas, y continuar las negociaciones como se acordó en la declaración conjunta de la cumbre de Washington. [4]

Un caso irónico de la cumbre fue cuando Reagan le dio a Gorbachov una copia de la película. Persuasión amistosa, cuyo guionista Michael Wilson fue incluido en la lista negra en la década de 1950 debido a sospechas de simpatías comunistas. [5]


Cumbre de Ginebra evoca recuerdos del encuentro Reagan-Gorbachov de 1985

Las conversaciones del miércoles entre el presidente estadounidense Joe Biden y su homólogo ruso Vladimir Putin evocan vívidos recuerdos de la cumbre de Ginebra de 1985, cuando los rivales de la Guerra Fría Ronald Reagan y Mikhail Gorbachev se reunieron por primera vez.

A pesar del clima frío de noviembre en la ciudad suiza, las relaciones entre Washington y Moscú comenzaron a descongelarse cuando el presidente de Estados Unidos y el líder soviético se encontraron cara a cara en territorio neutral.

Ahora, unos 36 años después, Biden y Putin están listos para conversaciones decididamente menos esperanzadoras en las tranquilas orillas del lago Lemán, con el eco de la historia a su alrededor.

En 1985, "la atmósfera era relajada. Ambos se habían alineado para seducir al otro bando", dijo el ex corresponsal de AFP Didier Lapeyronie, quien cubrió las conversaciones Reagan-Gorbachev.

"Al mismo tiempo, todos éramos conscientes de que era un momento histórico".

Las cosas empezaron mal. Justo antes de que el presidente de Estados Unidos, Reagan, llegara a uno de los lugares de la cumbre, un soldado suizo que esperaba en la guardia de honor ceremonial se desmayó, vencido por el frío.

Seis años antes del eventual colapso de la Unión Soviética, la cumbre de Ginebra de 1985 se centró en reducir la carrera de armamentos nucleares entre las dos superpotencias, y llegó con la esperanza de fomentar mejores relaciones Este-Oeste.

La cumbre de tres días fue cubierta por 3.500 periodistas.

La cumbre de 1985 se centró en reducir la carrera de armamentos nucleares entre las dos superpotencias, y llegó con la esperanza de fomentar mejores relaciones Este-Oeste / & copy AFP / File

Nicolas Burgy, que estaba en el aeropuerto de Ginebra para que AFP informara sobre la llegada de los Reagan, recuerda la sensación de "alegría" en el aire.

"Hubo una especie de sentimiento casual", dijo.

Una de las imágenes más perdurables de la cumbre es la de uno de los dos hombres más poderosos del planeta sentado junto a una chimenea, sonriéndose el uno al otro desde sus sillones, una imagen que evoca la impresión de una acogedora charla junto a la chimenea entre dos viejos amigos. .

La convivencia se extendió a sus esposas Raisa Gorbacheva y Nancy Reagan, quienes conversaron tomando té bajo la mirada de los fotógrafos.

Reagan y Gorbachev se conocieron en Villa Fleur d & # 039Eau, una mansión de finales del siglo XIX a orillas del lago Lemán que actualmente está a la venta / & copy AFP

Marie-Noelle Blessig, encargada de seguir el programa de esposas para AFP, recuerda haber visto a Gorbachova visitar la sede de las Naciones Unidas en Ginebra "para saludar al personal de la ONU, donde fue recibida con fuertes aplausos".

Otro signo del deshielo fue el primer apretón de manos entre Gorbachov y Reagan, que duró siete segundos.

El momento histórico tuvo lugar frente a la Villa Fleur d'Eau, una mansión de finales del siglo XIX a orillas del lago Lemán.

La villa está actualmente a la venta.

El apretón de manos tuvo lugar ante fotógrafos y reporteros congelados que habían estado esperando en el jardín en medio del frío glacial.

Como los estadounidenses habían elegido la gran villa para el primer día de las conversaciones, Reagan estuvo allí primero para dar la bienvenida a Gorbachov, "aparentemente de muy buen humor", dijo Claude Smadja, exdirector adjunto de la televisión suiza TSR, que presenció el momento histórico.

"Inmediatamente estaba el lado muy americano, muy californiano de Reagan, estrechando la mano de Gorbachov, poniendo su otra mano en su hombro para llevarlo adentro, y el intercambio de sonrisas.

"Los dos querían demostrar que estaban muy a gusto".

Sólo cuando Gorbachov llegó a la villa, Christiane Berthiaume, que trabajaba para Radio Canadá, se dio cuenta de la importancia del momento.

"Ni un solo periodista le hizo una pregunta cuando salió del automóvil. Todos nos quedamos sin palabras. Fue impresionante", dijo Berthiaume, quien más tarde se convirtió en portavoz de varias agencias de la ONU.

La cordialidad se extendió a las líderes y esposas # 039 Raisa Gorbacheva (izquierda) y Nancy Reagan, que se muestran aquí dos años después en una reunión en Washington DC / & copy AFP / File

El hecho de que el líder soviético estuviera allí para una cumbre con el presidente de Estados Unidos "era una señal de que la Guerra Fría, un período marcado por el miedo, estaba llegando a su fin".

En señal de lo mucho que estaba en juego, las delegaciones de Estados Unidos y la Unión Soviética decidieron imponer un "apagón total" a la actualización de los medios hasta el final de la cumbre.

"De hecho, a pesar de la calidez personal, el encuentro inicial fue muy duro. Las posiciones de las dos partes estaban muy alejadas", dijo Smadja, quien se convirtió en el director gerente del Foro Económico Mundial.

La anfitriona Suiza también era muy consciente del abismo entre las dos superpotencias, tanto que el asistente del presidente suizo Kurt Furgler, Walter Fust, tuvo que preparar para su jefe "dos discursos de bienvenida diferentes, teniendo en cuenta las diferentes culturas".

La división cultural también fue evidente en la formalidad de las dos delegaciones, dijo Fust a la AFP.

"Los participantes rusos llegaron en formación muy disciplinados. Los estadounidenses fueron menos estrictos en seguir las instrucciones y el orden del protocolo", dijo.

Mientras tanto, Nancy Reagan, agregó, quería reemplazar las botellas de agua mineral provistas por las estadounidenses, y también quería que una ayudante probara su comida antes que ella.


El líder soviético Mikhail Gorbachev llega a Washington para una cumbre - HISTORIA

El archivo de Reykjavik

Documentos previamente secretos de archivos estadounidenses y soviéticos sobre la cumbre Reagan-Gorbachev de 1986

De las colecciones del Archivo de Seguridad Nacional
Universidad George Washington, Washington DC

Libro informativo electrónico del Archivo de Seguridad Nacional núm. 203

Publicado - 13 de octubre de 2006

Editado por Dr. Svetlana Savranskaya y Thomas Blanton

Para mas informacion contacte:
Svetlana Savranskaya / Thomas Blanton
202/994-7000

Documento 2: Discusión del Politburó del PCUS del CC de la URSS sobre la respuesta de Reagan a la iniciativa de Gorbachov de reunirse en Reykjavik y las propuestas de desarme estratégico, 22 de septiembre de 1986, 2 págs.

El ministro de Relaciones Exteriores, Eduard Shevardnadze, informa al Politburó sobre sus conversaciones en Washington e informa a los líderes soviéticos sobre la decisión de Reagan de aceptar la invitación de Gorbachov para reunirse en Reykjavik con la condición de que se libere a 25 disidentes soviéticos, incluidos Yury Orlov y Nicholas Daniloff, acusados ​​de espionaje. Gorbachov acepta las condiciones y expone sus principales ideas para la cumbre. La posición soviética, según él, debería basarse en la aceptación de los intereses de seguridad de Estados Unidos, de lo contrario las negociaciones serían improductivas. Gorbachov apunta a una mejora seria en las relaciones entre Estados Unidos y la Unión Soviética.

Documento 3: Discusión de Gorbachov con los asistentes sobre los preparativos para Reykjavik, 29 de septiembre de 1986, 1p.

En esta reunión del Politburó, Gorbachov subraya una vez más la importancia de tener en cuenta los intereses de Estados Unidos y el hecho de que su nueva política está creando una dinámica positiva para el desarme en Europa. Destaca la necesidad de una "ofensiva" y la naturaleza activa de las nuevas iniciativas soviéticas para Reykjavik.

Documento 4: Memorando al Presidente, Secretario de Estado George Shultz, & quotSubject: Reykjavik & quot, 2 de octubre de 1986, 4 págs.

Este memorando informativo de Shultz a Reagan, etiquetado como "super sensible" y formalmente clasificado como "secreto / sensible", muestra que Estados Unidos no esperaba ningún acuerdo real en Reykjavik, sino más bien simples preparativos para una futura cumbre en Estados Unidos. Shultz habla aquí. sobre los límites máximos de los misiles balísticos, pero no puede predecir los dramáticos acuerdos de Gorbachov de recortes del 50% y un proceso que conduzca a la abolición de las armas nucleares. Irónicamente, Shultz dice que uno de los objetivos de Estados Unidos es enfatizar el progreso `` sin permitir la impresión de que Reykjavik en sí era una Cumbre '', cuando la historia ahora ve a Reykjavik como, en muchos sentidos, la cumbre más dramática de la Guerra Fría.

Documento 5: Instrucciones de Gorbachov para el grupo que se prepara para Reykjavik, 4 de octubre de 1986, 5 págs.

Gorbachov explica sus principales prioridades y propuestas específicas al grupo encargado de prepararse para Reykjavik. Pide preparar un puesto con un "potencial de avance", que tenga en cuenta los intereses de Estados Unidos y ponga las armas estratégicas, no las cuestiones de las pruebas nucleares, a la vanguardia. El objetivo final de Gorbachov para Reykjavik -lo reitera varias veces durante la reunión- es la liquidación total de las armas nucleares sobre la base del Programa soviético de liquidación de armas nucleares del 15 de enero de 1986 para el año 2000. Mientras que Gorbachov ve el valor de hacer concesiones con la esperanza de logrando un gran avance, sus colegas del Politburó (incluido Chebrikov) le advierten contra el uso de esta palabra en las negociaciones. Por la noche, Gorbachov le da instrucciones adicionales a Chernyaev sobre los derechos humanos y sobre el asunto de la esposa de Gorbachov, Raisa Maksimovna, que lo acompaña a Islandia.

Documento 6: "Metas y tácticas de Gorbachov en Reykjavik", Consejo de Seguridad Nacional (Stephen Sestanovich), 4 de octubre de 1986, 2 págs. (más portada de John M. Poindexter [Asesor de Seguridad Nacional del Presidente] a Shultz)

Esta nota informativa preparada (el mismo día que la discusión del Politburó de Gorbachov anterior) por uno de los expertos soviéticos de alto nivel del Consejo de Seguridad Nacional predice completamente mal el comportamiento de Gorbachov en la cumbre de Reykjavik. Lejos de ser "tímido" o "indeciso" acerca de una futura cumbre estadounidense, Gorbachov ya estaba planeando importantes concesiones y avances. Lejos de tener que & quot; quotsmoke & quot; a Gorbachov durante las conversaciones, Reagan se enfrentaría a un conjunto extraordinariamente ambicioso de posibles acuerdos.

Documento 7: & quot The President's Trip to Reykjavik, Iceland, October 9-12, 1986 - Issues Checklist for the Secretary, & quot, Departamento de Estado de EE. UU., 7 de octubre de 1986, 23 págs. (solo las 2 primeras secciones, lista de verificación y recorrido)

Este detallado libro informativo para el secretario Shultz ofrece un retrato integral del estado de las relaciones y negociaciones entre Estados Unidos y la Unión Soviética en vísperas de la cumbre de Reykjavik. La tabla de contenido completa brinda la lista de documentos informativos y antecedentes que también están disponibles en las colecciones del Archivo de Seguridad Nacional (de las solicitudes de la FOIA al Departamento de Estado), pero aquí están solo las dos primeras secciones del libro informativo: el & quotChecklist & quot de asuntos soviéticos-estadounidenses y & quot; Walk-Through & quot de temas para la agenda de Reykjavik. Es notable el primer punto sobre este último, que presupone que lo mejor que lograrán es algún acuerdo sobre una serie de ojivas de misiles balísticos entre la propuesta estadounidense de 5500 y la propuesta soviética de 6400, en lugar de los recortes radicales que terminaron en la mesa en Reykjavik.

Documento 8: Sesión del Politburó del PCUS del CC de la URSS sobre los preparativos para Reykjavik, 8 de octubre de 1986, 6 págs.

En esta última sesión del Politburó antes de que la delegación partiera hacia Reykjavik, Gorbachov repasa los últimos detalles de las propuestas soviéticas. Él admite la posibilidad de que la reunión sea un fracaso y sugiere hacer "concesiones sobre misiles de alcance intermedio" y armas nucleares francesas y británicas. Gorbachov cree que no debería haber posiciones o acuerdos "intermedios", impulsando su programa máximo, incluso si hubiera que hacer concesiones. Shevardnadze suena muy optimista al predecir que la parte estadounidense podría estar de acuerdo con el período de no retirada soviético en el tratado de misiles antibalísticos (ABM) y en recortes del 50% de la tríada nuclear (misiles, bombarderos, submarinos) y misiles de alcance intermedio.

Reagan y Gorbachov abandonan la Casa Hofdi después de la conclusión de la cumbre, el 12 de octubre de 1986. (Fuente: Biblioteca Presidencial Ronald Reagan) [Haga clic en la imagen para ampliarla].

Documento 9: Memorando de conversación de EE. UU., Reagan-Gorbachev, primera reunión, 11 de octubre de 1986, 10:40 a.m. - 12:30 p.m., 8 págs.

Documento 10: Transcripción rusa de la Cumbre Reagan-Gorbachev en Reykjavik, 11 de octubre de 1986 (mañana), publicada en FBIS-USR-93-061, 17 de mayo de 1993, 5 págs.

Documento 11: Memorando de conversación de los Estados Unidos, Reagan-Gorbachev, segunda reunión, 11 de octubre de 1986, 3:30 p.m. - 17:40 h, 15 págs.

Documento 12: Transcripción rusa de la Cumbre Reagan-Gorbachev en Reykjavik, 11 de octubre de 1986 (tarde), publicada en FBIS-USR-93-087, 12 de julio de 1993, 6 págs.

Documento 13: Memorando de conversación de EE. UU., Reagan-Gorbachev, tercera reunión, 12 de octubre de 1986, 10:00 a.m. - 1:35 p.m., 21 págs.

Documento 14: Transcripción rusa de la Cumbre Reagan-Gorbachev en Reykjavik, 12 de octubre de 1986 (mañana), publicada en FBIS-USR-93-113, 30 de agosto de 1993, 11 págs.

Documento 15: Memorando de conversación de los Estados Unidos, Reagan-Gorbachev, reunión final, 12 de octubre de 1986, 3:25 p.m. - 4:30 pm. y 5:30 p.m. - 6:50 p.m., 16 págs.

Documento 16: Transcripción rusa de la Cumbre Reagan-Gorbachev en Reykjavik, 12 de octubre de 1986 (tarde), publicada en FBIS-USR-93-121, 20 de septiembre de 1993, 7 págs.

Esta presentación lado a lado de las transcripciones oficiales estadounidenses de las reuniones de la cumbre de Reykjavik y las transcripciones soviéticas, publicadas en Moscú en 1993 y traducidas por el Servicio de Información de Transmisión Extranjera del gobierno de los Estados Unidos, coloca al lector dentro del vidrio a prueba de balas sobre las ventanas de Hofdi House mientras Reagan, Gorbachev, sus traductores y sus ministros de Relaciones Exteriores discuten cambios radicales en el pensamiento de seguridad nacional tanto estadounidense como soviético.

Los dos conjuntos de transcripciones son notablemente congruentes, y cada versión proporciona una redacción y un detalle ligeramente diferentes, pero sin contradicciones directas. Reagan y Gorbachov expresan elocuentemente su visión compartida de la abolición nuclear y debaten acaloradamente sus opiniones ampliamente divergentes sobre las defensas antimisiles. Para Reagan, SDI era la póliza de seguro definitiva contra un loco que chantajea al mundo con misiles con puntas nucleares en un futuro en el que todos los misiles y armas nucleares de las superpotencias habían sido destruidos. Reagan vuelve una y otra vez a la metáfora de mantener sus máscaras de gas incluso después de prohibir las armas químicas, pero Gorbachov siente que Reagan le está dando un sermón, y dice & quott que es la décima vez que habla sobre las máscaras de gas & quot.

Para Gorbachov, SDI fue un intento de Estados Unidos de llevar la carrera armamentista al espacio y potencialmente lanzar un primer ataque contra la Unión Soviética, la pesadilla definitiva para los líderes soviéticos grabados en sus conciencias por la guerra relámpago de Hitler. Pero los científicos de Gorbachov ya le habían dicho que las defensas antimisiles podían contrarrestarse fácil y económicamente con múltiples ojivas y señuelos, incluso si las defensas funcionaban alguna vez (lo que era poco probable).

La gran pregunta del "qué pasaría si" que sugieren las transcripciones de Reykjavik es qué habría pasado si Gorbachov simplemente hubiera aceptado la oferta aparentemente sincera de Reagan de compartir la tecnología SDI en lugar de descartarla como ridícula cuando Estados Unidos ni siquiera compartiría las "máquinas de ordeñar". Si Gorbachov se hubiera "embolsado" la de Reagan. oferta, entonces la presión habría estado en los EE. UU. para que cumpliera, frente a una probable tormenta de fuego de oposición del ejército estadounidense y el establecimiento de la política exterior. Trabajar en la dirección opuesta a favor del acuerdo habría sido un apoyo público abrumador para estos cambios dramáticos, tanto en los Estados Unidos como en la Unión Soviética, y especialmente en Europa.

Quizás lo más evocador son las palabras finales de la versión rusa, que no están incluidas en la transcripción de EE. UU. Este intercambio se produce después de que Reagan solicitara un "favor" personal de Gorbachov para aceptar la oferta en SDI y ABM, y Gorbachov responde diciendo que esto no es un favor, sino una cuestión de principios. La versión estadounidense tiene a Reagan parado en ese punto para salir de la habitación y un breve intercambio cortés sobre saludos a Nancy Reagan. Pero la versión rusa tiene a Reagan diciendo: "Creo que no querías llegar a un acuerdo de todos modos" y "No sé cuándo tendremos otra oportunidad como esta y si nos veremos pronto".

Documento 17: Transcripción en ruso de las negociaciones del Grupo de Trabajo sobre Cuestiones Militares, encabezado por Nitze y Akhromeev, 11-12 de octubre de 1986, 52 págs.

En las negociaciones de toda la noche de expertos militares soviéticos y estadounidenses durante la mitad de la cumbre de Reykjavik, la delegación soviética encabezada por el mariscal Sergei Akhromeev parte del nuevo programa soviético, que Gorbachov acaba de esbozar en su reunión con Reagan más temprano en el día, proponiendo Recortes del 50% de armas estratégicas en todos los ámbitos, una opción cero en misiles de alcance intermedio en Europa y un período de 10 años de no retirada del tratado ABM. Al mismo tiempo, la delegación estadounidense encabezada por Paul Nitze lleva a cabo la discusión sin tener en cuenta prácticamente las nuevas propuestas soviéticas y negociando sobre la base de las propuestas estadounidenses del 18 de enero de 1986, que ahora están superadas por los últimos acontecimientos en las conversaciones Reagan-Gorbachev. Respondiendo a las propuestas de EE. UU. Sobre permitir el desarrollo de SDI mientras se procede con recortes profundos en armas estratégicas, el miembro de la delegación soviética Georgy Arbatov comenta: "Lo que está ofreciendo requiere un nivel excepcional de confianza". No podemos aceptar su puesto & quot, lo que implica directamente que no tenía el nivel de confianza necesario. Este documento, elaborado como resultado de la discusión que duró toda la noche, describió los desacuerdos pero no logró integrar los entendimientos logrados por los dos líderes el 11 de octubre o se volvió a abordar el 12 de octubre.

Documento 18: `` Lecciones de Reykjavik '', Departamento de Estado de EE. UU., c. 12 de octubre de 1986, 1 p. (plus cover sheet from Shultz briefing book for media events October 17, but text seems to have been written on last day of summit, October 12)

This remarkable one-page summary of the summit's lessons seems to have been written on the last day of Reykjavik, given the mention of "today's" discussions, but leaves a dramatically positive view of the summit in contrast to the leaders' faces as they left Hofdi House, as well as to Shultz's downbeat presentation at the press briefing immediately following the summit. It is unclear who authored this document, although the text says that "I have been pointing out these advantages [of thinking big] in a theoretical sense for some time." This document plus Gorbachev's own very positive press briefing commentary immediately following the summit were included in Secretary Shultz's briefing book for his subsequent media appearances.

Document 19: Gorbachev's reflections on Reykjavik on the flight to Moscow, 12 October 1986, 2 pp.

In his remarks on the way back from Reykjavik, written down by Chernyaev, Gorbachev gives a very positive assessment of the summit. He proclaims that he is now "even more of an optimist after Reykjavik," that he understood Reagan's domestic problems and that the U.S. President was not completely free in making his decisions. He understands Reykjavik as signifying a new stage in the process of disarmament-from limitations to total abolition.

Document 20: "Iceland Chronology," U.S. Department of State, 14 October 1986, 11 pp.

This blow-by-blow, minute-by-minute chronology sums up not only the discussions given in detail in the transcripts above, but also all the preparatory meetings and discussions and logistics on the U.S. side.

Document 21: USSR CC CPSU Politburo session on results of the Reykjavik Summit, 14 October 1986, 12 pp.

In the first Politburo meeting after Reykjavik, Gorbachev reports on the results, starting with a standard ideological criticism of Reagan as a class enemy who showed "extreme primitivism, a caveman outlook and intellectual impotence." He goes on, however, to describe the summit as a breakthrough, and the attainment of a new "higher level from which now we have to begin a struggle for liquidation and complete ban on nuclear armaments." The Politburo agrees with the assessment and approves the General Secretary's tough posturing.

Document 22: USSR CC CPSU Politburo session on measures in connection with the expulsion of Soviet diplomats from the USA, 22 October 1986, 2 pp.

Reacting to the U.S. decision to expel Soviet diplomats, the Politburo discusses the perceived American retreat from the understandings reached at Reykjavik and decides to press Reagan to follow through with the disarmament agenda on the basis of the summit.

Document 23: USSR CC CPSU Politburo session. Reykjavik assessment and instructions for Soviet delegation for negotiations in Geneva, 30 October 1986, 5 pp.

At this Politburo session Gorbachev and Shevardnadze discuss whether and when to reveal the new Soviet position on SDI testing, which would allow "testing in the air, on the test sites on the ground, but not in space." This is a significant step in the direction of the U.S. position and is seen as a serious concession on the Soviet part by Foreign Minister Gromyko. Gorbachev is very concerned that the U.S. administration is "perverting and revising Reykjavik, retreating from it." He places a great deal of hope in Shevardnadze-Shultz talks in terms of returning to and expanding the Reykjavik agenda.

Document 24: Memorandum for the President, John M. Poindexter, "Subject: Guidance for Post-Reykjavik Follow-up Activities," 1 November 1986, 1 p.

This cover memo describes the process of developing National Security Decision Directive 250 (next document) on Post-Reykjavik follow-up, led by National Security Adviser John Poindexter. The most striking aspect of this memo is Poindexter's own claim that he has incorporated as much as he can (accounting for the President's expressed bottom lines) of the Pentagon's and other objections, and that he needs to brief Reagan about remaining objections on matters that simply would not fit with the President's program.

Document 25: National Security Decision Directive Number 250, "Post-Reykjavik Follow-Up," 3 November 1986 (signed by Ronald Reagan), 14 pp.

Largely the work of NSC staffer Robert Linhard, who participated at Reykjavik, NSDD 250 attempts to keep the U.S. national security bureaucracy focused on President Reagan's goal of eliminating ballistic missiles while walking back from Reagan's expressed intent at Reykjavik to eliminate all offensive nuclear weapons. In fact, the NSDD's version of Reykjavik completely leaves out the Reagan and Shultz statements to Gorbachev about welcoming the abolition of nuclear weapons. Yet even this limited effort did not succeed in moving the U.S. bureaucracy towards realistic planning, and in fact the Joint Chiefs of Staff promptly weighed in with National Security Adviser Poindexter to the effect that eliminating missiles would require large increases in conventional military spending.

Document 26: USSR CC CPSU Politburo session. About discussions between Shevardnadze and Shultz in Vienna, 13 November 1986, 3 pp.

Here the Politburo discusses the results of the Shevardnadze-Shultz talks in Geneva, where Shultz refused to discuss new Shevardnadze's proposals concerning what is allowed and not allowed under the ABM treaty. Shultz's position notwithstanding, Gorbachev emphasizes the need to press the U.S. to move forward on the basis of Reykjavik. Gorbachev stresses that "we have not yet truly understood what Reykjavik means," referring to its significance as a new level of disarmament dialogue.

Document 27: Gorbachev Conversation with Chernyaev about Reykjavik, 17 November 1986, 1 p.

In a conversation with Chernyaev, Gorbachev talks about Soviet next steps in countering the U.S. attempts to circumvent Reykjavik. He stresses that "we cannot go below Reykjavik," and is concerned that "the Americans will not go above Reykjavik."

Document 28: Gorbachev Conference with Politburo Members and Secretaries of the Central Committee, 1 December 1986, 4 pp.

In a Politburo discussion of the Reagan decision to abandon the SALT II treaty, Gorbachev angrily states that the Americans are not doing anything in the spirit of Reykjavik and that the recent position of the Reagan administration was related to the domestic political crisis over Iran-Contra. Yegor Ligachev agrees with Gorbachev that after Reykjavik the Soviet positions only became stronger. Gorbachev speaks about his awareness of growing opposition to his disarmament proposals among the generals, who are "hissing among themselves."

Document 29: Meeting with the Joint Chiefs of Staff, Alton G. Keel [Executive Secretary of the National Security Council], 18 December 1986 [for meeting on 19 December to discuss NSDD 250 and other topics], 7 pp. with staff attachments and talking points


Geneva summit stirs memories of 1985 Ronald Reagan-Mikhail Gorbachev meet

Wednesday's talks between US President Joe Biden and Russian counterpart Vladimir Putin evoke vivid memories of the 1985 Geneva summit, when Cold War rivals Ronald Reagan and Mikhail Gorbachev met for the very first time.

The November weather in the Swiss city may have been chilly, but relations began to thaw between Washington and Moscow as the US president and the Soviet leader came face to face on neutral territory.

Now some 36 years on, Biden and Putin are holding decidedly less hopeful talks on the placid shores of Lake Geneva, even as history weighs on them.

Back in 1985, "the atmosphere was relaxed. They had both lined something up to seduce the other camp," said former AFP correspondent Didier Lapeyronie, who covered the Reagan-Gorbachev talks.

"At the same time, we were all aware that it was a historic moment."

And yet the encounter was preceded with what could have been an ill omen. Just before US president Reagan arrived at one of the summit locations, a Swiss soldier waiting in the ceremonial honour guard fainted, overcome by the bitter cold.

Six years before the eventual collapse of the Soviet Union, the 1985 Geneva summit focused on de-escalating the nuclear arms race between the two superpowers, and came with hopes of fostering better East-West relations.

The three-day summit was covered by 3,500 journalists.

Nicolas Burgy, who was at Geneva Airport for AFP to report on the Reagans' arrival, recalls the sense of "joy" in the air.

"There was a casual sort of feeling," he said.

One of the most enduring images from the summit is a photograph of the two most powerful men on the planet sitting beside a fireplace and smiling at each other from their armchairs in what could be a cosy fireside chat between two old friends.

The conviviality extended to their wives Raisa Gorbacheva and Nancy Reagan, who chatted over tea under the gaze of photographers.

Marie-Noelle Blessig, charged with following the wives' programme for AFP, remembers seeing Gorbacheva paying a visit to the United Nations' Geneva headquarters "to greet staff at the UN, where she was received with loud applause".

Another sign of the thaw was the first handshake between Gorbachev and Reagan, which lasted seven seconds.

The historic moment took place in front of the Villa Fleur d'Eau, a late 19th-century mansion on the shores of Lake Geneva.

The villa is currently up for sale.

The handshake took place before freezing photographers and reporters who stood waiting in the garden in the bitter cold.

As the Americans had chosen the large villa for day one of the talks, Reagan was there first to welcome Gorbachev, "seemingly in very good spirits", said Claude Smadja, a former deputy editor of Switzerland's TSR television, who witnessed the moment.

"Straight away there was the very American, very Californian side of Reagan, shaking Gorbachev's hand, putting his other hand on his shoulder to usher him inside, and the exchange of smiles.

"The two wanted to show that they were very much at ease."

It was only when Gorbachev arrived at the villa that Christiane Berthiaume, who worked for Radio Canada, realised the importance of the moment.

"Not a single journalist asked him a question when he got out of the car. We were all simply speechless. It was awe-inspiring," said Berthiaume, who later became a spokeswoman for various UN agencies.

The fact that the Soviet leader was there for a summit with the US president "was a sign that the Cold War, a period marked by fear, was coming to an end".

In a sign of how high the stakes were, the US and Soviet delegations decided to impose a "total blackout" on updating the media until the end of the summit.

"In fact, despite the personal warmth, the initial encounter was very harsh. The two sides' positions were very far apart," said Smadja, who went on to become the World Economic Forum's managing director.

Hosts Switzerland were also well aware of the gulf between the two superpowers -- so much so that the Swiss president Kurt Furgler's assistant Walter Fust had to prepare for his boss "two different welcoming speeches, taking into account the different cultures".

The cultural divide was also evident in the formality of the two delegations, Fust told AFP.

"The Russian participants arrived in formation very disciplined. The Americans were less strict on following instructions and the protocol order," he said.

Meanwhile Nancy Reagan, he added, wanted to replace the bottles of mineral water provided with US ones, and also wanted an aide to try out her food before she did.


Soviet leader Mikhail Gorbachev arrives in Washington for a summit - HISTORY

Following the final approval of the Paris Peace Treaties that ended World War II, the North Atlantic Treaty Organization (NATO) planned to incorporate the new state of West Germany into their military alliance in the spring of 1955. From the Soviet perspective, this was another aggressive military maneuver. In response to NATO's German decision, the Soviet Union and its East European allies&hellip.

President Bush Welcomes Vaclav Havel to the White House

In February 1990, the newly-elected president of Czechoslovakia, Vaclav Havel, became the first Czechoslovakian leader to visit Washington and meet with a US president. A former dissident and playwright, Havel was “an enigmatic figure” in his own country, according to National Security Council staff member Robert L. Hutchings, and his meeting with President George H. W. Bush was helpful in&hellip.

Chancellor Kohl and President Bush Discuss Influx of East Germans and Kohl's Meeting with Michael Gorbachev

One of the most significant problems for West Germany after the opening of the intra-German border was the massive influx of immigrants from East Germany. Under the West German Basic Law, East Germans who fled to the West could instantly claim West German citizenship. Hundreds of thousands of East Germans came to the West each month in the search for better employment opportunities. They also&hellip.

Polish Government reports on domestic unrest

Pessimism prevailed in this report prepared by the Polish Council of State assessing the general welfare of the country seven years after the national strikes that led to the Gdansk Agreements and four years after the lifting of martial law. The authors of this report note contempt among the general populace for the government's attempted economic reforms, as well as widespread dissatisfaction&hellip.

Telephone Call from Chancellor Helmut Kohl of the Federal Republic of Germany

In this telephone conversation between West German Chancellor Helmut Kohl and U.S. President George H. W. Bush on October 23, 1989, the two leaders discuss the revolutionary events in Hungary, Poland, and East Germany. It is clear from Kohl's summary of West Germany's approach toward Eastern Europe that he preferred a slow course of reform, based primarily on economic reforms supported by new&hellip.

Arms Reductions and the Warsaw Pact

The Warsaw Pact was based around the principle of cooperation and mutual assistance for its member states, though primarily it was a military alliance led by the Soviet Union. Therefore, Mikhail Gorbachev's arms reduction plan affected all of the member states of the Warsaw Pact by reducing all of the men under arms in Eastern Europe. In this meeting from July 1988, the Defense Ministers of the&hellip.

President Reagan Discusses the crisis in Poland

In August 1980, a worker's strike began in Gdansk, Poland in reaction to the struggling economy and massive shortages. In a compromise, the Communist government legalized Solidarity, but this only increased tensions. Imports from the Soviet Union and the West failed to improve the economy, with more strikes becoming endemic throughout 1980 and 1981. Fearing a Soviet military invasion to restore&hellip.

Joint News Conference Following Discussions With Chancellor Helmut Kohl of the Federal Republic of Germany

On February 25, 1990, President George H. W. Bush and West German Chancellor Helmut Kohl met for meetings at Camp David. Their discussions included German unification, European integration, arms control, and the situation in Eastern Europe and the Soviet Union, as well as other foreign policy issues of joint concern. It is clear from the statements made by both Bush and Kohl that the unsettled&hellip.

Telephone Call from Chancellor Helmut Kohl of the Federal Republic of Germany to President George H. W. Bush

After the historic and spontaneous dismantling of the Berlin Wall in November 1989, East and West Germany were on the verge of reuniting. Helmut Kohl, the West German chancellor and later chancellor of the reunited Germany, and George H. W. Bush, president of the United States, engaged in ongoing conversations in the months leading up to reunification, which eventually took place on October 3,&hellip.

Report on the future of the Soviet Military in Eastern Europe

In May 1988, Georgi Shakhnazarov, an adviser to Mikhail Gorbachev and a champion of reform in the Soviet Union, responded to a report by Marshal Viktor G. Kulikov, the commander-in-chief of Warsaw Pact forces. In his comments, Shakhnazarov delineated in detail the problems with Kulikov's report, namely, his plan to continue building up the military even following the Intermediate-Range Nuclear&hellip.

State Department Views on European Security Prior to the 1990 Washington Summit

President George H. W. Bush and Soviet leader Mikhail Gorbachev met for a four-day summit, their second together, in Washington and Camp David beginning on May 31, 1990. Discord had grown dramatically within the Soviet government concerning the drastic changes that had occurred in the Soviet bloc during the previous year. The following excerpt from a State Department report produced for Bush&hellip.

CIA Intelligence Assessment: Rising Political Instability Under Gorbachev

As President George H. W. Bush took office in January 1989, factions within his administration disagreed concerning the approach to take with regard to US-Soviet relations. In December 1988, Gorbachev had delivered what he called a “watershed” address at the United Nations, announcing that he planned unilaterally to reduce Soviet military forces by 500,000, cut conventional armaments&hellip.

Bonn Embassy cable, The German Question and Reunification

As events in Eastern Europe and especially in East Germany continued to pick up the pace, speculation began to grow, both within the two Germanies and internationally, that German reunification was once again a topic for debate. The West European had already speculated that West Germany might abandon its commitment to NATO and the European Community in favor of reunification. West German&hellip.

National Security Directive 23: United States Relations with the Soviet Union

As President George H. W. Bush took office in January 1989, factions within his administration disagreed concerning the approach to take with regard to US-Soviet relations. In December 1988, Gorbachev had delivered what he called a “watershed” address at the United Nations, announcing that he planned unilaterally to reduce Soviet military forces by 500,000, cut conventional armaments&hellip.

President Bush and Chancellor Kohl discuss Eastern Europe

The fall of 1989 was a turbulent one. A new reform-oriented government had been elected in Poland, new elections were scheduled in Hungary, and East Germany had a new leader, Egon Krenz, who was speaking openly about reforms in the GDR (German Democratic Republic, also known as East Germany). In this telephone conversation, U.S. President George H. W. Bush discusses the situation in Poland,&hellip.

President Bush and Chancellor Kohl Make Remarks on German Unification

West German Chancellor Helmut Kohl and U.S. President George H. W. Bush kept in close contact throughout the period between the fall of the Berlin Wall in November 1989 and Germany's unification on October 3, 1990. The process of German unification was complicated by the fact that there was never an official treaty ending World War II. Thus, the four victorious powers (France, the United&hellip.

Joint Press Conference of President Bush and Chairman Gorbachev at the Malta Summit

US President George H. W. Bush and Soviet President Mikhail Gorbachev held their first summit early in December 1989 onboard a Soviet cruise ship docked off the coast of Malta. Prior to arriving, Gorbachev wondered if he would be able to establish a relationship of trust with Bush as he had achieved with other Western leaders, since information coming into the Kremlin indicated that Bush’s&hellip.

Appealing to College Students in Hungary

In the summer of 1989, President George Bush made an official visit to several East European countries, each in the midst of democratic demonstrations and public pressure on their Communist regimes. These visits provided President Bush an opportunity to lend support for the dramatic changes in Eastern Europe. In Hungary, for example, the President gave a speech at the famous Karl Marx&hellip.

NATO Statement of the Future of East-West Relations

On December 3, 1989, following the summit meeting in Malta between US President George H. W. Bush and Soviet President Mikhail Gorbachev, in which the leaders attested to an historic shift in US-Soviet relations, Bush traveled to Brussels to report on the meeting to a special summit of NATO leaders. The next day, Bush delivered a speech in which he discussed the issue of German reunification.&hellip.

NATO celebrates German Reunification

On 3 October 1990, the constitution of West Germany was extended to cover the five states of East Germany, reunifying Germany as a single country under one law. Congratulations were extended to the new country from around the world, including from the North Atlantic Treaty Organization (NATO), which could celebrate the reunification as one of its own achievements. NATO was a military alliance&hellip.


Biden-Putin Geneva Summit Stirs Memories Of 1985 Reagan-Gorbachev Meet

Wednesday’s talks between US President Joe Biden and Russian counterpart Vladimir Putin evoke vivid memories of the 1985 Geneva summit, when Cold War rivals Ronald Reagan and Mikhail Gorbachev met for the very first time.

The November weather in the Swiss city may have been chilly, but relations began to thaw between Washington and Moscow as the US president and the Soviet leader came face to face on neutral territory.

Now some 36 years on, Biden and Putin are holding decidedly less hopeful talks on the placid shores of Lake Geneva, even as history weighs on them.

Back in 1985, “the atmosphere was relaxed… They had both lined something up to seduce the other camp,” said former AFP correspondent Didier Lapeyronie, who covered the Reagan-Gorbachev talks.

“At the same time, we were all aware that it was a historic moment.”

And yet the encounter was preceded with what could have been an ill omen. Just before US president Reagan arrived at one of the summit locations, a Swiss soldier waiting in the ceremonial honour guard fainted, overcome by the bitter cold.

Six years before the eventual collapse of the Soviet Union, the 1985 Geneva summit focused on de-escalating the nuclear arms race between the two superpowers, and came with hopes of fostering better East-West relations.

The three-day summit was covered by 3,500 journalists.

Nicolas Burgy, who was at Geneva Airport for AFP to report on the Reagans’ arrival, recalls the sense of “joy” in the air.

“There was a casual sort of feeling,” he said.

Fireside chat

One of the most enduring images from the summit is a photograph of the two most powerful men on the planet sitting beside a fireplace and smiling at each other from their armchairs in what could be a cosy fireside chat between two old friends.

The conviviality extended to their wives Raisa Gorbacheva and Nancy Reagan, who chatted over tea under the gaze of photographers.

Marie-Noelle Blessig, charged with following the wives’ programme for AFP, remembers seeing Gorbacheva paying a visit to the United Nations’ Geneva headquarters “to greet staff at the UN, where she was received with loud applause”.

Another sign of the thaw was the first handshake between Gorbachev and Reagan, which lasted seven seconds.

The historic moment took place in front of the Villa Fleur d’Eau, a late 19th-century mansion on the shores of Lake Geneva.

The villa is currently up for sale.

The handshake took place before freezing photographers and reporters who stood waiting in the garden in the bitter cold.

As the Americans had chosen the large villa for day one of the talks, Reagan was there first to welcome Gorbachev, “seemingly in very good spirits”, said Claude Smadja, a former deputy editor of Switzerland’s TSR television, who witnessed the moment.

“Straight away there was the very American, very Californian side of Reagan, shaking Gorbachev’s hand, putting his other hand on his shoulder to usher him inside, and the exchange of smiles.

“The two wanted to show that they were very much at ease.”

Awe-inspiring moment

It was only when Gorbachev arrived at the villa that Christiane Berthiaume, who worked for Radio Canada, realised the importance of the moment.

“Not a single journalist asked him a question when he got out of the car. We were all simply speechless. It was awe-inspiring,” said Berthiaume, who later became a spokeswoman for various UN agencies.

The fact that the Soviet leader was there for a summit with the US president “was a sign that the Cold War, a period marked by fear, was coming to an end”.

In a sign of how high the stakes were, the US and Soviet delegations decided to impose a “total blackout” on updating the media until the end of the summit.

“In fact, despite the personal warmth, the initial encounter was very harsh. The two sides’ positions were very far apart,” said Smadja, who went on to become the World Economic Forum’s managing director.

Hosts Switzerland were also well aware of the gulf between the two superpowers — so much so that the Swiss president Kurt Furgler’s assistant Walter Fust had to prepare for his boss “two different welcoming speeches, taking into account the different cultures”.

The cultural divide was also evident in the formality of the two delegations, Fust told AFP.

“The Russian participants arrived in formation very disciplined. The Americans were less strict on following instructions and the protocol order,” he said.

Meanwhile Nancy Reagan, he added, wanted to replace the bottles of mineral water provided with US ones, and also wanted an aide to try out her food before she did.

(Except for the headline, this story has not been edited by NDTV staff and is published from a syndicated feed.)


Soviet Union in History (Part 11)

    USSR performs nuclear test at Eastern Kazakh/Semipalitinsk USSR USSR performs nuclear test at Eastern Kazakh/Semipalitinsk USSR #3931 Batten, #4529 Webern, #4530 Smoluchowski, #4818 Elgar, #5502 Brashear & #5943 Lovi Soviet sub crashes into USS aircraft carrier Kitty Hawk off Japan USSR performs nuclear test at Eastern Kazakh/Semipalitinsk USSR General Secretary Konstantin Chernenko named President of the Soviet Union

Evento de Interesar

    USSR performs nuclear test at Eastern Kazakh/Semipalitinsk USSR FBI arrests John A Walker Jr, convicted of spying for USSR US sailor Michael L Walker arrested for spying for USSR USSR's Vega 1 deposits lander on surface of Venus En route to Halley's Comet, USSR's Vega 2 drops lander on Venus Andrei Gromyko appointed president of USSR USSR performs nuclear test at Eastern Kazakh/Semipalitinsk USSR USSR performs underground nuclear Test USSR performs nuclear Test at Eastern Kazakh/Semipalitinsk USSR Rudolf Povarnitsin of USSR sets new high jump world record (7'10"12) Russian Igor Paklin sets new high jump world record at 2.41m in Kobe, Japan U.S. 7th Circuit Court rules Soviet defector Walter Polovchak can't be forcibly returned to parents' country if it's deemed "not in the best interests" of underage defectors President Reagan arrives in Geneva for a summit with Soviet leader Mikhail Gorbachev

Pripyat: Nuclear Wasteland

1986-04-26 World's worst nuclear disaster: 4th reactor at Chernobyl nuclear power station in USSR explodes, 31 die, radioactive contamination reaches much of Western Europe

'I Love You Pripyat, Forgive Me!' scrawled on the walls of a Pripyat clinic during its hasty evacuation after the Chernobyl disaster
    Soviet authorities order the evacuation of the city of Pripyat (pop. 50,000) 1 day after the Chernobyl nuclear accident Soviet TV news program Vremya announces a nuclear accident at Chernobyl nuclear power station, 2 days after the event Soviet authorities arrested Nicholas Daniloff (US News World Report) USSR charges correspondent Nicholas Daniloff with spying NYC jury indicts Soviet United Nations employee Gennadly Zakharov of spying Marina Stepanova of USSR sets 400m hurdle woman's record (52.94) USSR releases American journalist Nicholas Daniloff confined on spy charges US releases Soviet spy Gennadiy Zakharov Soviet Yankee-class sub sinks off NC, 3 die USSR expels five US diplomats

Evento de Interesar

1986-12-19 USSR frees dissident Andrei Sakharov from internal exile


BOOK REVIEW: 'Reagan at Reykjavik'

Ken Adelman, President Reagan’s arms-control director, was at the fateful October 1986 weekend summit between Reagan and Soviet leader Mikhail Gorbachev. Not only was he an eyewitness to and participant in what proved to be an intensely dramatic event in the Cold War, he is also a very good writer. He captures the drama and tension of those 48 hours that transports the reader to the middle of each scene of Oct. 11-12 in Reykjavik, Iceland.

The Reykjavik meeting was the unforeseen summit. There had been staff-level exchanges between the two governments to have a preliminary meeting to plan for a full-scale summit in Washington late in 1987.

Then, on Sept. 15, Mr. Gorbachev replied to a July letter from Reagan that had restated U.S. arms proposals. In his six-page reply, the Soviet leader wrote defensively about his perception that the United States was carrying out a deliberate plan to delegitimize the USSR. Then, in the final page, he switched “from nasty to nice,” proposing “a quick one-on-one meeting, let us say in Iceland or London, maybe just for one day” with the subject to be arms control. He added that the two could “engage in a strictly confidential, private and frank discussion (possibly with only our foreign ministers present).”

Reagan who, for a long time, had been developing a strong desire to one day eliminate all nuclear weapons, saw such a meeting as an opportunity to talk about that possibility. Therefore, rushed planning began. Both men would go with small staffs.

Hofdi House was chosen as the site for the meetings. Owned by the Icelandic government, it stood by itself, simplifying security. About the size of a suburban American home (2,300 square feet) it would be just large enough for the principals to meet and for staff meetings on the second floor.

Mr. Adelman writes that what had been expected to be an uneventful weekend turned out to be “an emotional roller coaster, full of twists and turns, ups and downs all weekend long.”

At the Saturday morning meeting, Mr. Gorbachev took the initiative by announcing his agenda items. He proposed possible reductions of strategic weapons. On the second item, intermediate weapons, he said that British and French nuclear weapons could be left as is however, American weapons should be removed from Europe. Recognizing the serious condition of the Soviet economy, he wanted strict adherence to the Anti-Ballistic Missile (ABM) Treaty and no Strategic Defense Initiative (SDI) by the Americans.

Reagan argued vigorously that “SDI makes the elimination of nuclear weapons possible.” His proposal was to field-test SDI with Soviet representatives observing. If the test proved practical, SDI technology would be shared with the USSR. Also, SDI would not be deployed until offensive strategic missiles were dismantled. Mr. Gorbachev was both skeptical and negative. Soviet intelligence had mistakenly concluded that SDI was much further along than it actually was. Mr. Gorbachev knew that the USSR could not bear a race over SDI, neither technologically nor economically.

He hinted that the United States could use space-based missiles to target the USSR, and he treated the shared technology offer as not serious.

The two agreed to continue their discussions in the afternoon. Along with Secretary of State George P. Shultz and USSR Foreign Minister Eduard Shevardnadze, they left for their respective embassies.

In the afternoon, Reagan sought to overcome Mr. Gorbachev’s skepticism about SDI.

There was thrust and parry, but no agreement except to turn the agenda items over to teams of American and Russian experts. Paul Nitze, a skilled U.S. negotiator, and Sergey Akhromeyev, decorated war hero and chief of the USSR general staff, led the two teams.

After a 3 a.m. break, Akhromeyev announced a breakthrough: The Soviets would agree to a 50 percent cut in strategic weapon down to equality. Mr. Adelman concludes in his book that “Akhromeyev served nobly at Reykjavik.” The session concluded at daybreak.

The Sunday morning session devolved quickly into previous positions argued by Reagan and Mr. Gorbachev. Before long, however, Reagan began to speak of the benefits of the “Zero Option” — the elimination of all nuclear weapons. Mr. Gorbachev agreed in principal.

At that point, Mr. Gorbachev said he could accept Reagan’s position on intermediate-range weapons. That is, treat the respective distribution both equally and in Asia as well as Europe. Reagan then agreed to Mr. Gorbachev’s proposal to uphold the ABM Treaty for another 10 years however, when Mr. Gorbachev reiterated his proposal to restrict SDI to the laboratory, Reagan refused.

In the final session, Sunday afternoon, they argued over the wording of final statements drafted by Mr. Shultz and Mr. Shevardnadze. Both agreed to stating the goal of eliminating all nuclear weapons however, Mr. Gorbachev made one last argument for keeping SDI in the laboratory, and Reagan once again said he could not agree. Thus, the meeting ended with no agreement and no joint statement.

News media and many others concluded that Reykjavik had been a failure. Time and history, however, have proved that it was the climactic event of the Cold War. Mr. Gorbachev had to go home and hasten the reforms he had begun. This turned out to be an irreversible process. As it was, Reagan’s stand proved to be the last word.

Peter Hannaford is a board member of the Committee on the Present Danger. His latest book is “Presidential Retreats” (Threshold Editions, 2012).


Previously Secret U.S. and Soviet Documents on the 1986 Reagan-Gorbachev Summit Reveal Deal Was Closer than Believed

The documents include Gorbachev's initial letter to Reagan from 15 September 1986 asking for "a quick one-on-one meeting, let us say in Iceland or in London," newly translated Gorbachev discussions with his aides and with the Politburo preparing for the meeting, U.S. Secretary of State George Shultz's briefing book for the summit, the complete U.S. and Soviet transcripts of the Reykjavik summit, and the internal recriminations and reflections by both sides after the meeting failed to reach agreement.

Archive director Thomas Blanton, Archive director of Russia programs Dr. Svetlana Savranskaya, and Pulitzer-Prize-winning biographer Dr. William Taubman presented the documents to Gorbachev at a state dinner in the residence of President Olafur Ragnar Grimsson of Iceland on October 12 marking the 20th anniversary of the summit, which Grimsson commented had put Iceland on the map as a meeting place for international dialogue.

The documents show that U.S. analysis of Gorbachev's goals for the summit completely missed the Soviet leader's emphasis on "liquidation" of nuclear weapons, a dream Gorbachev shared with Reagan and which the two leaders turned to repeatedly during the intense discussions at Reykjavik in October 1986. But the epitaph for the summit came from Soviet aide Gyorgy Arbatov, who at one point during staff discussions told U.S. official Paul Nitze that the U.S. proposals (continued testing of missile defenses in the Strategic Defense Initiative or SDI while proceeding over 10 years to eliminate all ballistic missiles, leading to the ultimate abolition of all offensive nuclear weapons) would require "an exceptional level of trust" and therefore "we cannot accept your position."

Politburo notes from October 30, two weeks after the summit, show that Gorbachev by then had largely accepted Reagan's formulation for further SDI research, but by that point it was too late for a deal. The Iran-Contra scandal was about to break, causing Reagan's approval ratings to plummet and removing key Reagan aides like National Security Adviser John Poindexter, whose replacement was not interested in the ambitious nuclear abolition dreams the two leaders shared at Reykjavik. The documents show that even the more limited notion of abolishing ballistic missiles foundered on opposition from the U.S. military which presented huge estimates of needed additional conventional spending to make up for not having the missiles.

The U.S. documents were obtained by the Archive through Freedom of Information Act and Mandatory Declassification Review requests to the Ronald Reagan Presidential Library and the U.S. Department of State. The Soviet documents came to the Archive courtesy of top Gorbachev aide Anatoly Sergeyevich Chernyaev, who has donated his diary and notes of Politburo and other Gorbachev discussions to the Archive, and from the Volkogonov collection of the U.S. Library of Congress.

These documents are now available on the Web site of the National Security Archive:


Ver el vídeo: Entrevista con Mijaíl Gorbachov, el último líder de la Unión Soviética