FEBRERO DE 1945 Conferencia de Yalta - Historia

FEBRERO DE 1945 Conferencia de Yalta - Historia

Churchill, Roosevelt y Stalin

Los líderes aliados se reunieron en Yalta del 4 al 111 de febrero de 1945. Se alcanzaron importantes acuerdos, incluidos los términos para la entrada soviética en la guerra con Japón y la división de la Alemania de posguerra. Stalin dio garantías sobre la capacidad de las naciones de Europa del Este para determinar su propio destino, promesas que los soviéticos nunca cumplieron. Además, la estructura básica de las Naciones Unidas se instaló en Yalta.

El presidente Roosevelt, el primer ministro Churchill y Marshall Stalin se reunieron en Yalta, en el sur de la Unión Soviética. La reunión fue una continuación del diálogo anterior entre Churchill y Stalin. En esa reunión, Churchill y Stalin habían discutido las esferas de influencia en la Europa de la posguerra, y se informó que Churchill había escrito una lista de países en los que registró tanto naciones como porcentajes. En consecuencia, escribió; Rumania-90%, Soviets-10%, Aliados Yugoslavia-50% Aliados-50%.

La reunión comenzó el 2 de febrero.

El primer orden del día fue una discusión sobre en qué momento los soviéticos entrarían en la guerra contra los japoneses. Los soviéticos acordaron entrar en la guerra dentro de los tres meses posteriores al final de la guerra con Alemania. Las demandas políticas de los soviéticos incluían la transferencia de las islas Kuriles a los soviéticos, el reconocimiento de la soberanía soviética sobre Mongolia Exterior y otras concesiones. Finalmente, Estados Unidos y la Unión Soviética acordaron una administración fiduciaria de cuatro poderes sobre Corea.

En la conferencia, Roosevelt acordó que las nuevas fronteras de Polonia serían la línea Curzon (el límite que había existido al final de la Primera Guerra Mundial antes de la guerra Ruso-Polaca). A cambio, los polacos recibirían tierras de Alemania, moviendo así la frontera de Polonia hacia el oeste.

Uno de los temas más importantes discutidos fue el gobernante de Polonia. Se acordó que el régimen títere soviético (llamado "los polacos de Lublin") gobernaría inicialmente. Este acuerdo pedía elecciones libres y democráticas en Polonia.

Las tres partes acordaron el control cuatripartito de Alemania.

El mayor desacuerdo sobre el funcionamiento de las Naciones Unidas se resolvió y los soviéticos aceptaron la propuesta estadounidense sobre el uso del veto en el Consejo de Seguridad. Los soviéticos solicitaron que dos de sus repúblicas reciban representación separada en la ONU. Estados Unidos y el Reino Unido estuvieron de acuerdo.

La Conferencia de Yalta, hasta el día de hoy, es vista por muchos como un incidente para apaciguar a los soviéticos. Otros perciben la conferencia como un reflejo del poder de las tropas soviéticas que avanzaban sobre Alemania en ese momento.



Conferencia de Yalta

los Conferencia de Yalta, también conocido como el Conferencia de Crimea y con nombre en código argonauta, celebrada del 4 al 11 de febrero de 1945, fue la reunión de los jefes de gobierno de los Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Soviética de la Segunda Guerra Mundial para discutir la reorganización de la posguerra de Alemania y Europa. Los tres estados estuvieron representados por el presidente Franklin D. Roosevelt, el primer ministro Winston Churchill y el primer ministro Joseph Stalin, respectivamente. La conferencia se llevó a cabo cerca de Yalta en Crimea, Unión Soviética, dentro de los palacios de Livadia, Yusupov y Vorontsov.

El objetivo de la conferencia era dar forma a una paz de posguerra que representara no solo un orden de seguridad colectiva, sino también un plan para dar autodeterminación a los pueblos liberados de Europa. La reunión estaba destinada principalmente a discutir el restablecimiento de las naciones de una Europa devastada por la guerra. Sin embargo, en unos pocos años, con la Guerra Fría dividiendo al continente, la conferencia se convirtió en un tema de intensa controversia.

Yalta fue la segunda de las tres principales conferencias de guerra entre los Tres Grandes. Fue precedida por la Conferencia de Teherán en noviembre de 1943 y fue seguida por la Conferencia de Potsdam en julio de 1945. También fue precedida por una conferencia en Moscú en octubre de 1944, a la que no asistió Roosevelt, en la que Churchill y Stalin habían hablado de Europa occidental y Esferas de influencia soviéticas. [1]


La conferencia de Yalta como uno de los eventos más importantes de la historia

La Conferencia de Yalta fue uno de los eventos más importantes de la historia, y mucho menos de este siglo. Tuvo lugar del 4 de febrero al 11 de febrero de 1945, en Yalta, Crimea, un puerto / centro turístico. Las tres personas principales en esta reunión fueron Churchill de Gran Bretaña, Roosevelt de los Estados Unidos y Stalin de la U.R.S.S., conocido en ese entonces y ahora conocido como Rusia.

Roosevelt tenía dos objetivos principales en Yalta, y los aseguró durante las negociaciones. Uno de estos objetivos clave era involucrar a Stalin en la guerra contra Japón.

Los estadounidenses habían perdido a demasiadas personas desde que las batallas libradas con Australia contra Japón fueron sangrientas. Y, dado que no estaba claro cómo derrotar a los japoneses, ya que eran tan devotos de su país (recuerde a los Kamakasi), Roosevelt quería la participación rusa en la guerra. Su otro gran objetivo en la conferencia de Crimea fue asegurar la creación de la ONU en la línea propuesta por los estadounidenses. FDR creía que la ONU era el único dispositivo que podía evitar que Estados Unidos volviera a caer en el aislacionismo después de la Segunda Guerra Mundial (1).

Después de explicaciones detalladas de la propuesta de la ONU, por parte del secretario de Estado, Edward R. Stettinius, Stalin y Churchill aceptaron las directrices propuestas. Como Churchill deseaba firmemente que ciertos países de la Commonwealth británica fueran aceptados en la ONU, Roosevelt no pudo negarle a Stalin la admisión de las repúblicas soviéticas de Ucrania y Bielorrusia en la ONU. Otro asunto muy importante en la mesa de discusiones en Yalta fue Polonia. Dado que Polonia era un país muy grande y estaba situado entre Alemania y Rusia. También fue un país con mucha voluntad estratégicamente ubicado. Entonces, en la conferencia de Yalta se discutió si se permitiría a Polonia tener elecciones libres. Stalin se oponía en gran medida a haber supervisado (por los estadounidenses, británicos y soviéticos) las elecciones en Polonia y demás. Otro asunto de gran importancia y Crimea eran las reparaciones que se recibirían de Alemania. Los rusos querían una cantidad fija de 50 millones de dólares. También querían el 50% de este dinero. Sin embargo, un historiador cercano a Roosevelt le advirtió que esto sería una mala idea. Cree que abriría la puerta a todo tipo de deliberaciones en el futuro. Un último asunto fue el tema de una zona de ocupación para Francia y el asunto relacionado de un asiento para Francia en la Comisión de Control Aliada, que se establecería en Berlín tan pronto como se rindieran. Churchill tomó la iniciativa sobre este tema, argumentando con gran energía que se le diera a Francia una zona de ocupación y una sede del ACC. El primer ministro británico estaba comprensiblemente ansioso por involucrar a Francia en la tarea de ocupar y controlar a Alemania en general para reconstruir el poder francés con el fin de ayudar a compensar la presencia militar soviética en Europa Central. Después de muchas conversaciones y debates entre bastidores, FDR finalmente se convenció de que le diera a Francia un asiento en el ACC. Stalin estuvo de acuerdo, pero de ninguna manera afectó el tamaño de la ocupación soviética, por lo que no le interesaba realmente. Siempre se había entendido que cualquier zona de Francia estaría formada por parte de las zonas británica y americana, ya delimitadas.

La preocupación de Churchill por cuestiones particulares se reflejaba en su aprensión de que Estados Unidos no mantendría una presencia armada en Europa. Stalin había señalado que sería necesaria una presencia prolongada de las fuerzas militares estadounidenses en Europa. En respuesta al comentario de Stalins, dijo que las fuerzas estadounidenses no deberían quedarse mucho tiempo. FDR subrayó esta opinión cuando, en un telegrama a Churchill, declaró que, por supuesto, usted sabe que después del colapso de Alemania debo traer a las tropas estadounidenses a casa tan pronto como lo permitan los problemas de transporte (2). Por lo tanto, no fue una sorpresa para Churchill, cuando en Yalta, FDR declaró que las tropas estadounidenses no permanecerán en Alemania durante más de dos años después de la guerra. Más tarde explicó con más detalle por qué tomó tal decisión, y afirmó que el público estadounidense estará más involucrado en la actividad mundial ya que ahora estaban en una organización internacional creada por ellos y sus tropas estaban de regreso en el país. Finalmente, Stalin aceptó una declaración de una Europa Liberada (después de algunas modificaciones), basada en un Borrador estadounidense. Si bien es poco más que una declaración de la intención de consultar sobre el logro de un gobierno democrático en la Europa liberada, al menos se mantiene la puerta abierta para discusiones con este fin.

Antes de terminar con mi conclusión, me gustaría discutir lo que se ha convertido en el tema de muchos debates. La salud de Roosevelt durante estas discusiones.

Se cree que durante las discusiones, FDR no se sentía muy bien, y es un factor que muchos historiadores creían que había afectado su desempeño en las reuniones. Los testigos no se ponen de acuerdo sobre la condición física de FDR en Yalta, aunque la larga propina y las exigencias del calendario de negociaciones deben haber estado agobiando a un hombre con una salud cada vez más deteriorada (3). Quizás un hombre llamado Anthony Eden ha proporcionado la mejor respuesta que es probable que recibamos a esta pregunta de que el deterioro de la salud de los presidentes alteró su juicio, aunque su manejo de la Conferencia fue menos seguro de lo que podría haber sido. Otro tema que ha hecho las mesas de debate en todo el mundo es la división de Alemania. La sugerencia de Teherán fue que Alemania se dividiera en cinco partes. Por tanto, la división de la propia Alemania se pospuso hasta más tarde, cuando los primeros ministros se reunieron en Londres, pero Stalin volvió a negarla. Roosevelt murió dos meses después, después de la conferencia de Yalta en Warm Springs, Georgia. Se declaró que su muerte se debió a una hemorragia cerebral. Circulaban muchos rumores, pero el más importante y el más creído era que Roosevelt se había suicidado al darse cuenta del grave error que había cometido. El largo sufrimiento de la gente de Europa, por alejarse de Hitler fue reemplazado por más de 45 años de esclavitud por parte de los comunistas.

No está claro por qué Roosevelt declaró que había hecho un muy buen trato en Yalta, porque en el acuerdo le dio a Stalin toda Europa del Este y algunas islas japonesas. A cambio, Stalin no hizo nada. El acuerdo pedía que Stalin se uniera a la guerra contra Japón, sin embargo, la Unión Soviética no declaró la guerra a Japón hasta varios días después de que las bombas atómicas paralizaran a Japón durante las últimas 4 décadas y media. Por lo tanto, Stalin obtuvo todo ese territorio gratis.

Como conclusión, me gustaría comentar la influencia que tuvo este pacto en el mundo de donde vengo. Me crié en un país comunista (debido a este pacto) y puedo contarle a la gente algunas cosas sobre cómo era la vida. Mi padre, después de haber vivido muchos de estos cambios después de la guerra, (los comunistas toman el control) me ha contado muchas historias sobre la opresión que los comunistas llevaron a Rumania después de la guerra. De hecho, Stalin prometió en Yalta que Rumania tendría elecciones libres, pero solo 16 días después de la conferencia, los rusos destruyeron el gobierno democrático instituido en el país y establecieron el comunismo.

Los rusos causaron mucho dolor a este pequeño país, Rumania, matando a muchas personas y haciéndoles pagar por ser aliados de Alemania durante una pequeña parte de la guerra. El hecho de que Alemania se hiciera cargo de Rumanía no les importó a los rusos que obligaron a Rumanía a entregar todos sus productos agrícolas a Rusia durante más de 10 años junto con muchos otros impuestos y reembolsos. Una de las formas más importantes en que los rusos influyeron en el pueblo rumano fue matando a todo su intelecto superior. Cualquier persona con educación superior (que la secundaria) que no pareciera estar de acuerdo con los conceptos del comunismo (y mucho menos hablar o escribir en contra del gobierno) fue inmediatamente ejecutada.

La libertad se da por sentada y el dolor por el que tuvo que pasar un país pequeño como ese no será perdonado en los años venideros. Ciertamente, mi generación no lo olvidará y les transmitiré a mis hijos las muchas historias de gran opresión que tuvo que pasar Rumanía después de la guerra. Y espero que nunca se olvide este doloroso recuerdo. Criticaré a FDR por hacer esto en Europa del Este, porque arruinó uno de los lugares más bellos y educados del mundo. Europa del Este ha demostrado que puede soportar el dolor y la opresión de sus captores y sobrevivirá a la crisis económica que la ha afectado por la caída de este imperio comunista. Bibliografía:


Contenido

Durante la Conferencia de Yalta, los aliados occidentales habían liberado a toda Francia y Bélgica y estaban luchando en la frontera occidental de Alemania. En el este, las fuerzas soviéticas estaban a 65 km (40 millas) de Berlín, después de haber hecho retroceder a los alemanes de Polonia, Rumania y Bulgaria. Ya no había dudas sobre la derrota alemana. El problema era la nueva forma de la Europa de posguerra. [2] [3] [4]

El líder francés, el general Charles de Gaulle, no fue invitado ni a las Conferencias de Yalta ni a las de Potsdam, un desaire diplomático que fue motivo de un resentimiento profundo y duradero. [5] De Gaulle atribuyó su exclusión de Yalta al antiguo antagonismo personal hacia él por parte de Roosevelt, pero los soviéticos también se habían opuesto a su inclusión como participante de pleno derecho. Sin embargo, la ausencia de representación francesa en Yalta también significó que extender una invitación para que De Gaulle asistiera a la Conferencia de Potsdam habría sido muy problemático, ya que se habría sentido obligado por el honor a insistir en que todos los asuntos acordados en Yalta en su ausencia se reabrieran. . [6]

La iniciativa de convocar una segunda conferencia de los "Tres Grandes" provino de Roosevelt, quien esperaba una reunión antes de las elecciones presidenciales estadounidenses en noviembre de 1944, pero presionó para una reunión a principios de 1945 en un lugar neutral en el Mediterráneo. Se sugirieron Malta, Chipre y Atenas. Stalin, insistiendo en que sus médicos se oponían a los viajes largos, rechazó esas opciones. [7] En su lugar, propuso que se reunieran en el balneario de Yalta, en el Mar Negro, en Crimea. El miedo de Stalin a volar también fue un factor que contribuyó a la decisión. [8] Sin embargo, Stalin cedió formalmente a Roosevelt como el "anfitrión" de la conferencia, y todas las sesiones plenarias se llevarían a cabo en el alojamiento de Estados Unidos en el Palacio de Livadia, y Roosevelt invariablemente estaba sentado en el centro de las fotografías de grupo, todas las cuales fueron tomadas por el fotógrafo oficial de Roosevelt.

Cada uno de los tres líderes tenía su propia agenda para la Alemania de posguerra y la Europa liberada. Roosevelt quería el apoyo soviético en la Guerra del Pacífico contra Japón, específicamente para la invasión planeada de Japón (Operación Tormenta de Agosto), así como la participación soviética en las Naciones Unidas. Churchill presionó por elecciones libres y gobiernos democráticos en Europa Central y Oriental, específicamente Polonia. Stalin exigió una esfera de influencia política soviética en Europa central y oriental como un aspecto esencial de la estrategia de seguridad nacional de los soviéticos, y consideró que su posición en la conferencia era tan fuerte que podía dictar las condiciones. Según el miembro de la delegación estadounidense y futuro secretario de Estado James F. Byrnes, "no se trataba de lo que dejaríamos que hicieran los rusos, sino de lo que podíamos conseguir que hicieran los rusos". [9]

Polonia fue el primer punto de la agenda soviética. Stalin declaró: "Para el gobierno soviético, la cuestión de Polonia era una cuestión de honor" y seguridad porque Polonia había servido como un corredor histórico para las fuerzas que intentaban invadir Rusia. [10] Además, Stalin declaró con respecto a la historia que "debido a que los rusos habían pecado mucho contra Polonia", "el gobierno soviético estaba tratando de expiar esos pecados". [10] Stalin concluyó que "Polonia debe ser fuerte" y que "la Unión Soviética está interesada en la creación de una Polonia poderosa, libre e independiente". En consecuencia, Stalin estipuló que las demandas del gobierno polaco en el exilio no eran negociables, y los soviéticos conservarían el territorio del este de Polonia que habían anexado en 1939, y Polonia sería compensada por eso extendiendo sus fronteras occidentales a expensas de Alemania. . En contradicción con su posición anterior, Stalin prometió elecciones libres en Polonia a pesar de la existencia de un gobierno provisional patrocinado por los soviéticos que había sido instalado recientemente por él en los territorios polacos ocupados por el Ejército Rojo.

Roosevelt quería que los soviéticos entraran en la Guerra del Pacífico contra Japón con los Aliados, que esperaba terminaría la guerra antes y reduciría las bajas estadounidenses.

Una condición previa soviética para una declaración de guerra contra Japón era un reconocimiento oficial estadounidense de la independencia de Mongolia de China (la República Popular de Mongolia había sido un estado satélite soviético desde 1924 hasta la Segunda Guerra Mundial). Los soviéticos también querían el reconocimiento de los intereses soviéticos en los ferrocarriles de Manchuria y Port Arthur, pero no pidieron a los chinos que alquilaran. Estas condiciones se acordaron sin la participación de China.

Los soviéticos querían el regreso de Karafuto, que había sido arrebatado a Rusia por Japón en la Guerra Ruso-Japonesa en 1905, y la cesión de las Islas Kuriles por parte de Japón, ambos aprobados por Truman.

A cambio, Stalin prometió que la Unión Soviética entraría en la Guerra del Pacífico tres meses después de la derrota de Alemania. Más tarde, en Potsdam, Stalin le prometió a Truman respetar la unidad nacional de Corea, que estaría ocupada en parte por las tropas soviéticas.

Además, los soviéticos acordaron unirse a las Naciones Unidas debido a un entendimiento secreto de una fórmula de votación con poder de veto para los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, lo que aseguraba que cada país pudiera bloquear decisiones no deseadas. [11]

El ejército soviético había ocupado Polonia por completo y tenía gran parte de Europa del Este con un poder militar tres veces mayor que las fuerzas aliadas en el oeste. [ cita necesaria ] La Declaración de Europa Liberada hizo poco para disipar los acuerdos de esfera de influencia, que se habían incorporado a los acuerdos de armisticio.

Los tres líderes ratificaron el acuerdo de la Comisión Consultiva Europea que establece los límites de las zonas de ocupación de posguerra para Alemania con tres zonas de ocupación, una para cada uno de los tres principales Aliados. También acordaron darle a Francia una zona de ocupación dividida en las zonas de EE. UU. Y el Reino Unido, pero De Gaulle tenía el principio de negarse a aceptar que la zona francesa estaría definida por límites establecidos en su ausencia. Por lo tanto, ordenó a las fuerzas francesas que ocuparan Stuttgart además de las tierras acordadas anteriormente como parte de la zona de ocupación francesa. Solo se retiró cuando fue amenazado con la suspensión de los suministros económicos estadounidenses esenciales. [12] Churchill en Yalta luego argumentó que los franceses también debían ser miembros de pleno derecho del propuesto Consejo de Control Aliado para Alemania. Stalin se resistió a eso hasta que Roosevelt apoyó la posición de Churchill, pero Stalin siguió insistiendo en que los franceses no deberían ser admitidos como miembros de pleno derecho de la Comisión de Reparaciones Aliadas que se establecería en Moscú y cedieron solo en la Conferencia de Potsdam.

Además, los Tres Grandes acordaron que todos los gobiernos originales serían devueltos a los países invadidos, con las excepciones de Rumania y Bulgaria, donde los soviéticos ya habían liquidado a la mayoría de los gobiernos, [ aclaración necesaria ] y Polonia, cuyo gobierno en el exilio también fue excluido por Stalin, y que todos sus civiles serían repatriados.

Declaración de Europa Liberada Editar

La Declaración de Europa Liberada fue creada por Winston Churchill, Franklin D. Roosevelt y Joseph Stalin durante la Conferencia de Yalta. Fue una promesa que permitió a la gente de Europa "crear instituciones democráticas de su propia elección". La declaración prometía, l que "el establecimiento más temprano posible a través de elecciones libres gobiernos que respondan a la voluntad del pueblo". Eso es similar a las declaraciones de la Carta del Atlántico sobre "el derecho de todas las personas a elegir la forma de gobierno bajo la cual vivirán". [13]


Contenido

Dominio japonés (1910-1945) Editar

Cuando terminó la Guerra Ruso-Japonesa en 1905, Corea se convirtió en un protectorado nominal de Japón y fue anexada por Japón en 1910. El emperador coreano Gojong fue destituido. En las décadas siguientes surgieron grupos nacionalistas y radicales en lucha por la independencia. Divergentes en sus perspectivas y enfoques, estos grupos no lograron unirse en un movimiento nacional. [5] [6]: 156–160 El gobierno provisional coreano en el exilio en China no logró obtener un reconocimiento generalizado. [6]: 159–160

Segunda Guerra Mundial Editar

En la Conferencia de El Cairo en noviembre de 1943, en medio de la Segunda Guerra Mundial, Franklin D. Roosevelt, Winston Churchill y Chiang Kai-shek acordaron que Japón debería perder todos los territorios que había conquistado por la fuerza. Al final de la conferencia, las tres potencias declararon que estaban "conscientes de la esclavitud del pueblo de Corea, determinaron que a su debido tiempo Corea se volverá libre e independiente". [7] [8] Roosevelt planteó la idea de una administración fiduciaria sobre Corea, pero no obtuvo el acuerdo de las otras potencias. Roosevelt planteó la idea a Joseph Stalin en la Conferencia de Teherán en noviembre de 1943 y la Conferencia de Yalta en febrero de 1945. Stalin no estuvo en desacuerdo, pero abogó por que el período de administración fiduciaria fuera breve. [6]: 187–188 [9]

En las conferencias de Teherán y Yalta, Stalin prometió unirse a sus aliados en la Guerra del Pacífico en dos o tres meses después de la victoria en Europa. El 8 de agosto de 1945, dos días después de que se lanzara la primera bomba atómica sobre Hiroshima, pero antes de que se lanzara la segunda bomba en Nagasaki, la URSS declaró la guerra a Japón. [10] Cuando comenzó la guerra, el comandante en jefe de las fuerzas soviéticas en el Lejano Oriente, el mariscal Aleksandr Vasilevsky, llamó a los coreanos a levantarse contra Japón, diciendo que "una bandera de libertad e independencia se levanta en Seúl". [11]

Las tropas soviéticas avanzaron rápidamente y el gobierno de Estados Unidos se sintió ansioso por ocupar toda Corea. El 10 de agosto de 1945, dos jóvenes oficiales, Dean Rusk y Charles Bonesteel, fueron asignados para definir una zona de ocupación estadounidense. Trabajando con muy poca antelación y sin ninguna preparación, utilizaron un National Geographic map para decidir el paralelo 38 como línea divisoria. Lo eligieron porque dividía el país aproximadamente a la mitad pero colocaría la capital Seúl bajo control estadounidense. No se consultó a ningún experto sobre Corea. Los dos hombres no sabían que cuarenta años antes, Japón y la Rusia prerrevolucionaria habían discutido compartir Corea en el mismo paralelo. Rusk dijo más tarde que si lo hubiera sabido, "casi seguramente" habría elegido una línea diferente. [12] [13] La división colocó a dieciséis millones de coreanos en la zona americana y nueve millones en la zona soviética. [14] Rusk observó, "aunque estaba más al norte de lo que las fuerzas estadounidenses podrían alcanzar de manera realista, en caso de desacuerdo soviético. Sentimos que era importante incluir la capital de Corea en el área de responsabilidad de las tropas estadounidenses". Señaló que se enfrentaba "a la escasez de fuerzas estadounidenses inmediatamente disponibles, y factores de tiempo y espacio, que harían difícil llegar muy al norte, antes de que las tropas soviéticas pudieran entrar en el área". [15] Para sorpresa de los estadounidenses, la Unión Soviética aceptó inmediatamente la división. [11] [16] El acuerdo fue incorporado en la Orden General No. 1 (aprobada el 17 de agosto de 1945) para la rendición de Japón. [dieciséis]

Las fuerzas soviéticas comenzaron los desembarcos anfibios en Corea el 14 de agosto y rápidamente se apoderaron del noreste del país, y el 16 de agosto desembarcaron en Wonsan. [17] El 24 de agosto, el Ejército Rojo llegó a Pyongyang, la segunda ciudad más grande de Corea. [dieciséis]

El general Nobuyuki Abe, el último gobernador general japonés de Corea, había establecido contacto con varios coreanos influyentes desde principios de agosto de 1945 para preparar el traspaso del poder. A lo largo de agosto, los coreanos organizaron ramas del comité popular para el "Comité para la preparación de la independencia de Corea [ko]" (CPKI), dirigido por Lyuh Woon-hyung, un político de izquierda. El 6 de septiembre de 1945, se convocó un congreso de representantes en Seúl y se fundó la efímera República Popular de Corea. [18] [19] En un espíritu de consenso, el anciano estadista conservador Syngman Rhee, que vivía exiliado en los Estados Unidos, fue nominado como presidente. [20]

División (desde el 2 de septiembre de 1945) Editar

Ocupación soviética del norte de Corea Editar

Cuando las tropas soviéticas entraron en Pyongyang, encontraron una rama local del Comité para la Preparación de la Independencia de Corea que operaba bajo el liderazgo del veterano nacionalista Cho Man-sik. [21] El ejército soviético permitió que estos "comités populares" (que eran amigos de la Unión Soviética) funcionaran. En septiembre de 1945, la administración soviética emitió su propia moneda, el "Ejército Rojo ganó". [11] En 1946, el coronel general Terentii Shtykov se hizo cargo de la administración y comenzó a presionar al gobierno soviético para obtener fondos para apoyar la economía en crisis. [11]

En febrero de 1946 se formó un gobierno provisional llamado Comité Popular Provisional bajo la dirección de Kim Il-sung, que había pasado los últimos años de la guerra entrenando con las tropas soviéticas en Manchuria. Se produjeron conflictos y luchas de poder en los niveles más altos del gobierno en Pyongyang mientras diferentes aspirantes maniobraban para ganar posiciones de poder en el nuevo gobierno. En marzo de 1946, el gobierno provisional instituyó un amplio programa de reforma agraria: la tierra perteneciente a japoneses y terratenientes colaboradores fue dividida y redistribuida entre agricultores pobres. [22] Organizando a los muchos civiles pobres y trabajadores agrícolas bajo los comités del pueblo, una campaña masiva a nivel nacional rompió el control de las antiguas clases terratenientes. A los terratenientes se les permitió quedarse con la misma cantidad de tierra que los civiles pobres que alguna vez habían alquilado sus tierras, lo que contribuyó a una distribución mucho más equitativa de la tierra. La reforma agraria de Corea del Norte se logró de una manera menos violenta que en China o Vietnam. Fuentes oficiales estadounidenses afirmaron: "Según todos los informes, los exlíderes de las aldeas fueron eliminados como fuerza política sin recurrir al derramamiento de sangre, pero se tuvo mucho cuidado para impedir su regreso al poder". [23] Los agricultores respondieron positivamente muchos colaboradores, ex terratenientes y cristianos huyeron al sur, donde algunos de ellos obtuvieron puestos en el nuevo gobierno surcoreano. Según el gobierno militar de Estados Unidos, 400.000 norcoreanos se fueron al sur como refugiados. [24]

Se nacionalizaron industrias clave. La situación económica era casi tan difícil en el norte como en el sur, ya que los japoneses habían concentrado la agricultura y las industrias de servicios en el sur y la industria pesada en el norte.

Las fuerzas soviéticas partieron en 1948. [25]

Ocupación estadounidense de Corea del Sur Editar

Dado que el gobierno estadounidense temía la expansión soviética y las autoridades japonesas en Corea advirtieron de un vacío de poder, la fecha de embarque de la fuerza de ocupación estadounidense se adelantó tres veces. [6] El 7 de septiembre de 1945, el general Douglas MacArthur anunció que el teniente general John R. Hodge administraría los asuntos coreanos, y Hodge aterrizó en Incheon con sus tropas al día siguiente. MacArthur como Comandante Supremo de las Potencias Aliadas terminó a cargo de Corea del Sur desde 1945 hasta 1948 debido a la falta de órdenes claras o iniciativa de Washington, DC No hubo un plan o directriz dada a MacArthur por parte del Estado Mayor Conjunto o del Estado Mayor Conjunto. Departamento de Estado sobre cómo gobernar Corea. Hodge reportó directamente a MacArthur y GHQ (Cuartel General) en Tokio, no a Washington, DC, durante la ocupación militar. El período de tres años de la ocupación del ejército de los EE. UU. Fue caótico y tumultuoso en comparación con la muy pacífica y estable ocupación de Japón de los EE. UU. De 1945 a 1952. Hodge y su XXIV Cuerpo fueron entrenados para el combate, no para la diplomacia y para negociar con los diversos grupos políticos (ex colaboradores japoneses, comunistas prosoviéticos, comunistas antisoviéticos, grupos de derecha, nacionalistas coreanos) que surgieron en el sur poscolonial. Corea. Ninguno de los estadounidenses en el ejército o en el Departamento de Estado en el Lejano Oriente a fines de 1945 ni siquiera hablaba coreano, lo que llevó a los coreanos locales a bromear sobre cómo los traductores coreanos realmente manejaban el sur de Corea. [26] [27] El Gobierno Provisional de la República de Corea, que había operado desde China, envió una delegación con tres intérpretes a Hodge, pero este se negó a reunirse con ellos. [28] Del mismo modo, Hodge se negó a reconocer a la recién formada República Popular de Corea y sus Comités Populares, y la proscribió el 12 de diciembre. [29]

En septiembre de 1946, miles de obreros y campesinos se levantaron contra el gobierno militar. Este levantamiento fue rápidamente derrotado y no pudo evitar las elecciones programadas para octubre para la Asamblea Legislativa Interina de Corea del Sur.

El ardiente anticomunista Syngman Rhee, que había sido el primer presidente del Gobierno Provisional y luego trabajó como cabildero procoreano en los Estados Unidos, se convirtió en el político más prominente del Sur. Rhee presionó al gobierno estadounidense para que abandonara las negociaciones para una administración fiduciaria y creara una República de Corea independiente en el sur. [30] El 19 de julio de 1947, Lyuh Woon-hyung, el último político de alto rango comprometido con el diálogo izquierda-derecha, fue asesinado por un hombre de 19 años llamado Han Chigeun, un refugiado reciente de Corea del Norte y miembro activo de un grupo nacionalista de derecha. [31]

El gobierno de ocupación y luego el gobierno surcoreano recién formado llevaron a cabo una serie de campañas militares contra los insurgentes de izquierda. En el transcurso de los años siguientes, murieron entre 30.000 [32] y 100.000 personas. La mayoría de las víctimas resultaron del Levantamiento de Jeju. [33]

Comisión Conjunta de Estados Unidos y la Unión Soviética Editar

En diciembre de 1945, en la Conferencia de Moscú, los aliados acordaron que la Unión Soviética, los Estados Unidos, la República de China y Gran Bretaña participarían en una administración fiduciaria de Corea por hasta cinco años en el período previo a la independencia. Muchos coreanos exigieron la independencia de inmediato, sin embargo, el Partido Comunista de Corea, que estaba estrechamente alineado con el Partido Comunista Soviético, apoyó la administración fiduciaria. [34] [35] Según el periodista Fyodor Tertitskiy, la documentación de 1945 sugiere que el gobierno soviético no tenía planes para una división permanente. [20]

Una Comisión Conjunta Soviético-Estadounidense [ko] se reunió en 1946 y 1947 para trabajar hacia una administración unificada, pero no logró avanzar debido al creciente antagonismo de la Guerra Fría ya la oposición coreana a la administración fiduciaria. [36] En 1946, la Unión Soviética propuso a Lyuh Woon-hyung como líder de una Corea unificada, pero esto fue rechazado por Estados Unidos. [20] Mientras tanto, la división entre las dos zonas se profundizó. La diferencia de política entre las potencias ocupantes llevó a una polarización de la política y una transferencia de población entre el Norte y el Sur. [37] En mayo de 1946 se prohibió cruzar el paralelo 38 sin permiso. [38] En la reunión final de la Comisión Conjunta en septiembre de 1947, el delegado soviético Terentii Shtykov propuso que tanto las tropas soviéticas como las estadounidenses se retiraran y dieran al pueblo coreano la oportunidad de formar su propio gobierno. Esto fue rechazado por Estados Unidos. [39]

Intervención de la ONU y formación de gobiernos separados Editar

With the failure of the Joint Commission to make progress, the US brought the problem before the United Nations in September 1947. The Soviet Union opposed UN involvement. [40] The UN passed a resolution on 14 November 1947, declaring that free elections should be held, foreign troops should be withdrawn, and a UN commission for Korea, the United Nations Temporary Commission on Korea (UNTCOK), should be created. The Soviet Union boycotted the voting and did not consider the resolution to be binding, arguing that the UN could not guarantee fair elections. In the absence of Soviet co-operation, it was decided to hold UN-supervised elections in the south only. [41] [42] This was in defiance of the report of the chairman of the Commission, K. P. S. Menon, who had argued against a separate election. [43] Some UNTCOK delegates felt that the conditions in the south gave unfair advantage to right-wing candidates, but they were overruled. [6] : 211–212

The decision to proceed with separate elections was unpopular among many Koreans, who rightly saw it as a prelude to a permanent division of the country. General strikes in protest against the decision began in February 1948. [38] In April, Jeju islanders rose up against the looming division of the country. South Korean troops were sent to repress the rebellion. Tens of thousands of islanders were killed and by one estimate, 70% of the villages were burned by the South Korean troops. [44] The uprising flared up again with the outbreak of the Korean War. [45]

In April 1948, a conference of organizations from the north and the south met in Pyongyang. The southern politicians Kim Koo and Kim Kyu-sik attended the conference and boycotted the elections in the south, as did other politicians and parties. [6] : 211,507 [46] The conference called for a united government and the withdrawal of foreign troops. [47] Syngman Rhee and General Hodge denounced the conference. [47] Kim Koo was assassinated the following year. [48]

On 10 May 1948 the south held a general election. It took place amid widespread violence and intimidation, as well as a boycott by opponents of Syngman Rhee. [49] On 15 August, the "Republic of Korea" (Daehan Minguk) formally took over power from the U.S. military, with Syngman Rhee as the first president. In the North, the "Democratic People's Republic of Korea" (Chosŏn Minjujuŭi Inmin Konghwaguk) was declared on 9 September, with Kim Il-sung as prime minister.

On 12 December 1948, the United Nations General Assembly accepted the report of UNTCOK and declared the Republic of Korea to be the "only lawful government in Korea". [50] However, none of the members of UNTCOK considered that the election had established a legitimate national parliament. The Australian government, which had a representative on the commission declared that it was "far from satisfied" with the election. [49]

Unrest continued in the South. In October 1948, the Yeosu–Suncheon Rebellion took place, in which some regiments rejected the suppression of the Jeju uprising and rebelled against the government. [51] In 1949, the Syngman Rhee government established the Bodo League in order to keep an eye on its political opponents. The majority of the Bodo League's members were innocent farmers and civilians who were forced into membership. [52] The registered members or their families were executed at the beginning of the Korean War. On 24 December 1949, South Korean Army massacred Mungyeong citizens who were suspected communist sympathizers or their family and affixed blame to communists. [53]

This division of Korea, after more than a millennium of being unified, was seen as controversial and temporary by both regimes. From 1948 until the start of the civil war on 25 June 1950, the armed forces of each side engaged in a series of bloody conflicts along the border. In 1950, these conflicts escalated dramatically when North Korean forces invaded South Korea, triggering the Korean War. The United Nations intervened to protect the South, sending a US-led force. As it occupied the south, the Democratic People's Republic of Korea attempted to unify Korea under its regime, initiating the nationalisation of industry, land reform, and the restoration of the People's Committees. [54]

While UN intervention was conceived as restoring the border at the 38th parallel, Syngman Rhee argued that the attack of the North had obliterated the boundary. Similarly UN Commander in Chief, General Douglas MacArthur stated that he intended to unify Korea, not just drive the North Korean forces back behind the border. [55] However, the North overran 90% of the south until a counter-attack by US-led forces. As the North Korean forces were driven from the south, South Korean forces crossed the 38th parallel on 1 October, and American and other UN forces followed a week later. This was despite warnings from the People's Republic of China that it would intervene if American troops crossed the parallel. [56] As it occupied the north, the Republic of Korea, in turn, attempted to unify the country under its regime, with the Korean National Police enforcing political indoctrination. [6] : 281–282 As US-led forces pushed into the north, China unleashed a counter-attack which drove them back into the south.

In 1951, the front line stabilized near the 38th parallel, and both sides began to consider an armistice. Rhee, however, demanded the war continue until Korea was unified under his leadership. [57] The Communist side supported an armistice line being based on the 38th parallel, but the United Nations supported a line based on the territory held by each side, which was militarily defensible. [58] The UN position, formulated by the Americans, went against the consensus leading up to the negotiations. [59] Initially, the Americans proposed a line that passed through Pyongyang, far to the north of the front line. [60] The Chinese and North Koreans eventually agreed to a border on the military line of contact rather than the 38th parallel, but this disagreement led to a tortuous and drawn-out negotiating process. [61]

The Korean Armistice Agreement was signed after three years of war. The two sides agreed to create a 4-kilometre-wide (2.5-mile) buffer zone between the states, known as the Korean Demilitarized Zone (DMZ). This new border, reflecting the territory held by each side at the end of the war, crossed the 38th parallel diagonally. Rhee refused to accept the armistice and continued to urge the reunification of the country by force. [62] Despite attempts by both sides to reunify the country, the war perpetuated the division of Korea and led to a permanent alliance between South Korea and the U.S., and a permanent U.S. garrison in the South. [63]

As dictated by the terms of the Korean Armistice, a Geneva Conference was held in 1954 on the Korean question. Despite efforts by many of the nations involved, the conference ended without a declaration for a unified Korea.

The Armistice established a Neutral Nations Supervisory Commission (NNSC) which was tasked to monitor the Armistice. Since 1953, members of the Swiss [64] and Swedish [65] armed forces have been members of the NNSC stationed near the DMZ. Poland and Czechoslovakia were the neutral nations chosen by North Korea, but North Korea expelled their observers after those countries embraced capitalism. [66]

Since the war, Korea has remained divided along the DMZ. North and South have remained in a state of conflict, with the opposing regimes both claiming to be the legitimate government of the whole country. Sporadic negotiations have failed to produce lasting progress towards reunification. [67]

On 27 April 2018 North Korean leader Kim Jong-un and South Korean President Moon Jae-in met in the Demilitarized Zone (DMZ). The Panmunjom Declaration signed by both leaders called for the end of longstanding military activities near the border and the reunification of Korea. [68]

On 1 November 2018, buffer zones were established across the DMZ to help ensure the end of hostility on land, sea and air. [69] [70] The buffer zones stretch from the north of Deokjeok Island to the south of Cho Island in the West Sea and the north of Sokcho city and south of Tongchon County in the East (Yellow) Sea. [70] [69] In addition, no fly zones were established. [69] [70]


The Yalta War Conference

The Yalta War Conference was held between February 4th and February 11th 1945. Yalta is on the Black Sea coast of the Crimea and a war meeting here in February 1945, was safe for those participating. The ‘Big Three’ were at this meeting: Joseph Stalin, Winston Churchill and F D Roosevelt.

What was achieved at Yalta?

Stalin agreed to enter the war against Japan.

Stalin agreed to collaborate with the establishment of the United Nations Organisation which had already been discussed at the Dumbarton Oaks meeting in 1944.

Churchill got Stalin to agree that France should have a zone of occupation in the defeated Germany

Stalin got an agreement that the Soviet/Polish border would be the Curzon Line and that the Polish/German border would be the Oder-Neisse Line.

Stalin agreed to free elections in Poland, to be held as quickly as was possible after the war had ended. Stalin agreed that members of the Polish government in exile could have a place in the new Polish government.

A “Declaration on Liberated Europe” was released which stated that all nations previously under German control would have a democratic government

Roosevelt received a far bit of criticism from political pundits in America once the points of Yalta were released. He was criticised for ‘giving’ Eastern Europe to Stalin. However, there was little else he could do. The simple military fact in February 1945 was that the Soviet Union dominated Eastern Europe and that the power of the atomic bomb (that had yet to be tested) was not known by the Americans who could not use it as a counter-measure to curb Stalin’s ambitions.

Roosevelt was also criticised for allowing the Russians to get involved in the war against Japan. However, in February 1945, the Japanese still seemed a formidable opponent and American intelligence had estimated America could suffer 1 million casualties if she attempted to occupy Japan. There was the obvious ‘card’ to play – the Soviet Union had a vast army and it could easily make a huge impact in the war in the Far East, especially on the Asian mainland.


Japón

Pressing on the issue of Japan, Roosevelt secured a promise from Stalin to enter the conflict ninety days after the defeat of Germany. In return for Soviet military support, Stalin demanded and received American diplomatic recognition of Mongolian independence from Nationalist China. Caving on this point, Roosevelt hoped to deal with the Soviets through the United Nations, which Stalin did agree to join after voting procedures in the Security Council were defined. Returning to European affairs, it was jointly agreed that the original, prewar governments would be returned to liberated countries.

Exceptions were made in the cases of France, whose government had become collaborationist, and Romania and Bulgaria where the Soviets had effectively dismantled the governmental systems. Further supporting this was a statement that all displaced civilians would be returned to their countries of origin. Ending on February 11, the three leaders departed Yalta in a celebratory mood. This initial view of the conference was shared by the people in each nation, but ultimately proved short-lived. With Roosevelt's death in April 1945, relations between the Soviets and the West became increasingly tense.


The German collapse, spring 1945

Before their ground forces were ready for the final assault on Germany, the western Allies intensified their aerial bombardment. This offensive culminated in a series of five attacks on Dresden, launched by the RAF with 800 aircraft in the night of February 13–14, 1945, and continued by the U.S. 8th Air Force with 400 aircraft in daylight on February 14, with 200 on February 15, with 400 again on March 2, and, finally, with 572 on April 17. The motive of these raids was allegedly to promote the Soviet advance by destroying a centre of communications important to the German defense of the Eastern Front but, in fact, the raids achieved nothing to help the Red Army militarily and succeeded in obliterating the greater part of one of the most beautiful cities of Europe and in killing up to 25,000 people.

The main strength of the ground forces being built up meanwhile for the crossing of the Rhine was allotted to Montgomery’s armies on the northern sector of the front. Meanwhile, some of the U.S. generals sought to demonstrate the abilities of their own less generously supplied forces. Thus, Patton’s 3rd Army reached the Rhine at Coblenz (Koblenz) early in March, and, farther downstream, General Courtney H. Hodges’ 1st Army seized the bridge over the Rhine at Remagen south of Bonn and actually crossed the river, while, still farther downstream, Lieutenant General William H. Simpson’s 9th Army reached the Rhine near Düsseldorf. All three armies were ordered to mark time until Montgomery’s grand assault was ready but, meanwhile, they cleared the west bank of the river, and eventually, in the night of March 22–23, the 3rd Army crossed the Rhine at Oppenheim, between Mainz and Mannheim, almost unopposed.

At last, in the night of March 23–24, Montgomery’s attack by 25 divisions was launched across a stretch—30 miles long—of the Rhine near Wesel after a stupendous bombardment by more than 3,000 guns and waves of attacks by bombers. Resistance was generally slight but Montgomery would not sanction a further advance until his bridgeheads were consolidated into a salient 20 miles deep. Then the Canadian 1st Army, on the left, drove ahead through the Netherlands, the British 2nd went northeastward to Lübeck and to Wismar on the Baltic, and the U.S. armies swept forward across Germany, fanning out to reach an arc that stretched from Magdeburg (9th Army) through Leipzig (1st) to the borders of Czechoslovakia (3rd) and of Austria (7th and French 1st).

Guderian had tried to shift Germany’s forces eastward to hold the Red Army off but Hitler, despite his anxiety for Berlin, still wished to commit the 11th and 12th armies—formed from his last reserves—to driving the western Allies back over the Rhine and, on March 28, replaced Guderian with General Hans Krebs as chief of the general staff.

The dominant desire of the Germans now, both troops and civilians, was to see the British and American armies sweep eastward as rapidly as possible to reach Berlin and occupy as much of the country as possible before the Soviets overcame the Oder line. Few of them were inclined to assist Hitler’s purpose of obstruction by self-destruction. On March 19 (the eve of the Rhine crossing), Hitler had issued an order declaring that “the battle should be conducted without consideration for our own population.” His regional commissioners were instructed to destroy “all industrial plants, all the main electricity works, waterworks, gas works” together with “all food and clothing stores” in order to create “a desert” in the Allies’ path. When his minister of war production, Albert Speer, protested against this drastic order, Hitler retorted: “If the war is lost, the German nation will also perish. So there is no need to consider what the people require for continued existence.” Appalled at such callousness, Speer was shaken out of his loyalty to Hitler: he went behind Hitler’s back to the army and industrial chiefs and persuaded them, without much difficulty, to evade executing Hitler’s decree. The Americans and the British, driving eastward from the Rhine, met little opposition and reached the Elbe River 60 miles from Berlin, on April 11. There they halted.

On the Eastern Front, Zhukov enlarged his bridgehead across the Oder early in March. On their far left the Soviets reached Vienna on April 6 and on the right they took Königsberg on April 9. Then, on April 16, Zhukov resumed the offensive in conjunction with Konev, who forced the crossings of the Neisse this time the Soviets burst out of their bridgeheads, and within a week they were driving into the suburbs of Berlin. Hitler chose to stay in his threatened capital, counting on some miracle to bring salvation and clutching at such straws as the news of the death of Roosevelt on April 12. By April 25 the armies of Zhukov and Konev had completely encircled Berlin, and on the same day they linked up with the Americans on the Elbe River.

Isolated and reduced to despair, Hitler married his mistress, Eva Braun, during the night of April 28–29, and on April 30 he committed suicide with her in the ruins of the Chancellery, as the advancing Soviet troops were less than a half mile from his bunker complex their bodies were hurriedly cremated in the garden. The “strategy” of Hitler’s successor, Dönitz, was one of capitulation and of saving as many as possible of the westward-fleeing civilians and of his German troops from Soviet hands. During the interval of surrender, 1,800,000 German troops (55 percent of the Army of the East) were transferred into the British–U.S. area of control.

On the Italian front, the Allied armies had long been frustrated by the depletion of their forces for the sake of other enterprises but early in 1945 four German divisions were transferred from Kesselring’s command to the Western Front, and in April the thin German defenses in Italy were broken by an Allied attack. A surrender document that had been signed on April 29 (while Hitler was still alive) finally brought the fighting to a conclusion on May 2.


FEBRUARY 1945 Yalta Conference - History

The Yalta Conference (1945)

The Yalta Conference, sometimes called the Crimea Conference and codenamed the Argonaut Conference, was the wartime meeting from February 4 to 11, 1945 between the heads of government of the United States, the United Kingdom, and the Soviet Union. The delegations were headed by Franklin D. Roosevelt, Winston Churchill, and Joseph Stalin, respectively.

The key Allied leaders, Roosevelt, Stalin, and Churchill, were known as the "Big Three" because of the might of the nations they represented and their peaceful collaboration during World War II. These three leaders met together only twice during World War II, but when they did conference, their decisions changed the course of history.

After the Tehran Conference, the three leaders promised to meet again, and this agreement came to pass at the Yalta Conference of February 1945. Although Stalin had expressed concern about Roosevelt's health during the Teheran conference, this concern did not translate into action. The Soviet dictator refused to travel further than the Black Sea Resort, Yalta, in the Crimean Riveria (then part of the Soviet Union, now part of Ukraine) for the next summit and, once again, Churchill and Roosevelt were both the ones taking long and tiring trips to attend the Yalta summit.

Each of the three powers brought their own agenda to the Yalta Conference. The British wanted to maintain their empire, the Soviets wished to obtain more land and to strengthen conquests, and the Americans wanted to insure the Soviet's entry into the Pacific war and discuss postwar settlement. Moreover, Roosevelt hoped to obtain a commitment from Stalin to participate in the United Nations. As the first topic on the Soviet's agenda for expansion, the subject of Poland immediately arose, and Stalin was quick to succintly state his case with the following words:

"For the Russian people, the question of Poland is not only a question of honor but also a question of security. Throughout history, Poland has been the corridor through which the enemy has passed into Russia. Poland is a question of life and death for Russia."

Accordingly, Stalin made it clear that some of his demands regarding Poland were not negotiable: the Russians were to gain territory from the eastern portion of Poland and Poland was to compensate for that by extending its Western borders, thereby forcing out millions of Germans. Reluctantly, Stalin promised free elections in Poland, notwithstanding the recently installed Communist puppet government. However, it soon became apparent that Stalin had no intentions of holding true to his promise of free elections. In fact, it was fifty years after the Yalta Conference that the Poles first had the opportunity to hold free elections. As mentioned earlier, at Yalta a principal aim of Roosevelt was to make sure that the Soviets would enter the Asian war, i.e., the war against the Japanese. Unfortunately, however, Roosevelt should never have spent any time agonizing over Soviet involvement in the Pacific war because Stalin did not need convincing. The Soviets themselves were keen to assuage the intense feelings of humiliation that resulted from a long ago defeat by Japan and loss of privileges in Manchuria during the Russo-Japanese War. The Soviets were keen on regaining lost territories and optimistic that they could obtain more lands.

However, Roosevelt was oblivious to Stalin's objectives because of Stalin's excellent 'poker face,' and he readily met Stalin's price, leaving the Yalta Conference exuberant because Stalin had agreed to enter the Pacific war against Japan. Moreover, the Soviets had agreed to join the United Nations given the secret understanding of a voting formula with a veto power for permanent members in the Security Council, there by providing the Soviets with more control in world affairs and greatly weakening the United Nations. Overall, Roosevelt felt confident that Yalta had been successful. The Big Three had ratified previous agreements about the postwar division of Germany: there were to be four zones of occupation, one zone for each of the three dominant nations plus one zone for France. Berlin itself, although within the Soviet zone, would also be divided into four sectors, and would eventually become a major symbol of the Cold War because of the division of the city due to the infamous Berlin Wall, which was constructed and manned by the Soviets.

The Big Three had further decided that all original governments would be restored to the invaded countries and that all civilians would repatriated. Democracies would be established, all territories would hold free elections, and order restored to Europe, as declared in the following official statement:

"The establishment of order in Europe and the rebuilding of national economic life must be achieved by processes which will enable the liberated peoples to destroy the last vestiges of Nazism and fascism and to create democratic institutions of their own choice."

In the postwar setting, Russia would gain the southern half of the Sakhalin Islands and Kuriles, half of East Prussia, Konigsberg, Germany, and control of Finland. In addition, Roosevelt let it slip that the United States would not protest if the Soviet Union attempted to annex the three Baltic States (Estonia, Latvia, and Lithuania) or establish puppet governments, therefore leaving Stalin as pleased with the overall results as Roosevelt, and more rightly so. The Yalta Conference is often regarded by numerous Central European nations as the "Western betrayal." This belief, held by countries such as Poland, Slovakia, Romania, and the Czech Republic, is rooted in the belief that the Allied powers, despite venerating democratic policies and signing numerous pacts and military agreements, allowed smaller countries to be controlled by and/or made Communist states of the Soviet Union. At the Yalta conference, the Big Three "attempted to sacrifice freedom for the sake of stability," and many believe the decisions and concessions of Roosevelt and Churchill during the summit lead to the power struggle of the ensuing Cold War.

The conference was held in Yalta, a resort town on the Crimean peninsula in the Soviet Union (now in Ukraine). The American delegation was housed in the Tsar's former palace, while President Roosevelt stayed at the Livadia Palace where the meetings took place. The British delegation was installed in Prince Vorontsov's castle of Alupka. Key members of the delegations were Edward Stettinius, Averell Harriman, Anthony Eden, Alexander Cadogan, and Vyacheslav Molotov. According to Anthony Beevor, all the rooms were bugged by the NKVD. Stalin arrived by train on February 4. The meeting started with an official dinner on the evening of that day.

* There was agreement that the priority was the unconditional surrender of Nazi Germany. After the war, the country would be split into four occupied zones, with a quadripartite occupation of Berlin as well.

* Stalin agreed to let France get the fourth occupation zone in Germany and Austria, carved out from the British and American zones. France would also be granted a seat in the Allied Control Council.

* Germany would undergo demilitarization and denazification.

* Creation of an allied reparation council with its seat in Moscow.

* The status of Poland was discussed but was complicated by the fact that Poland by this time was under the control of the red army. It was agreed to reorganize the Provisionary Polish Government that had been set up by the Red Army through the inclusion of other groups as the Polish Provisional Government of National Unity to be followed by democratic elections. (This effectively excluded the exile Polish government that had formed in London).

* The Polish eastern border should basically follow the Curzon Line, and Poland should receive substantial territorial compensation in the west from Germany.

* Citizens of the Soviet Union and of Yugoslavia were to be handed over to their respective countries, regardless of their consent.

* Roosevelt obtained a commitment by Stalin to participate in the United Nations once it was agreed that each of the five permanent members of the Security Council would have veto power.

* Stalin agreed to enter the fight against the Empire of Japan within 90 days after the defeat of Germany. The Soviet Union would receive the southern part of Sakhalin and the Kurile islands after the defeat of Japan.

Yalta was the last great conference before the end of the war and the last trip of Roosevelt abroad. To observers he appeared already ill and exhausted. Arguably, his most important goal was to ensure the Soviet Union's participation in the United Nations, which he achieved at the price of granting veto power to each permanent member of the Security Council, a condition that significantly weakened the UN. Another of his objectives was to bring the Soviet Union into the fight against Japan, as the effectiveness of the atomic bomb had yet to be proven. The Red Army had already removed Nazi forces from most of Eastern Europe, so Stalin essentially got everything he wanted: a significant sphere of influence as a buffer zone. In this process, the freedom of small nations was somehow expendable and sacrificed for the sake of stability, which would mean that the Baltic countries of Latvia, Lithuania and Estonia would continue to be members of the USSR.


Your guide to the Yalta and Potsdam conferences, 1945

What was the Yalta conference and why was it held? What did each of the 'big three' – Roosevelt, Churchill and Stalin – want from the meeting? And what was finally decided at the Potsdam conference? Here's your guide to these key meetings of World War Two, which took place in 1945.

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Published: July 16, 2020 at 11:25 am

What was the Yalta conference and why was it held?

Between 4 and 11 February 1945, US President Franklin D Roosevelt, British Prime Minister Winston Churchill and Soviet Premier Joseph Stalin met at Yalta – a resort city on the south coast of the Crimean Peninsula, on the Black Sea – for a major conference. Their aim was to thrash out how to bring World War Two to an end and plan the post-war reorganisation of Europe – in particular Germany.

The so-called ‘big three’ convened at Livadia Palace, the former summer residence of Tsar Nicholas II, for eight days. Roosevelt, who was in poor health, had suggested a meeting place somewhere in the Mediterranean, but Stalin, who was famously afraid of flying, had refused to go farther than the Black Sea and suggested the Soviet resort of Yalta.

What was happening elsewhere in February 1945?

The Yalta Conference took place at a critical time in World War Two. By the start of 1945 it was clear that, despite continuing resistance, Germany had lost the war. The Battle of the Bulge – the last German offensive on the Western Front, fought in the Ardennes region of Belgium – had shattered what remained of the German army, as well as destroying essential weapons, tanks and supplies. Elsewhere, Stalin’s Red Army had captured East Prussia and was less than 50 miles from Berlin. The once mighty Luftwaffe was drastically depleted, while Allied bombs continued to fall on German towns and cities on a daily basis. Adolf Hitler was fighting a losing battle.

¿Sabías?

At the Tehran Conference of 1943, Soviet agents alleged that the Germans were planning Operation Long Jump – a plot to assassinate the Big Three at the same time, only for it to be called off at the last minute. Aspersions have since been cast on whether the plot ever existed.

What did each of the ‘big three’ want from the meeting?

The three leaders had met 15 months earlier in the Iranian capital Tehran, where they had discussed ways to defeat Nazi Germany, agreed on an invasion of Normandy and had conversations around the Soviets’ entry into the Pacific War. The tentative beginnings of what a future peace settlement might look like had been made in Tehran, but it was at Yalta where the real discussions began.

Each leader sat down at Yalta with specific goals in mind. For Roosevelt, ending the ongoing war with Japan was of paramount importance, but to achieve this, he needed Stalin’s military help. The US president also wanted the Soviets to join the UN – a new global peacekeeping body – which it did, remaining a member until the collapse of the Soviet Union in 1991.

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Stalin’s priority at Yalta was to get his country back on its feet and increase its standing on the European political stage. The Soviet Union, whilst crushing German forces on the eastern front, had been devastated by the war, with an estimated 27 million Soviet citizens (around one in seven) killed during the conflict, and vast swathes of industry, farming, cities and homes obliterated. Stalin needed money to rebuild his battered country, and pressed for huge reparations from Germany, as well as spheres of influence in Eastern Europe to prevent further invasions, and ensure that Germany could never threaten world peace again.

Churchill, too, was keen to see an end to any future German threat, but he was also concerned about extending the power of the USSR and wanted to see fair and free government across Eastern Europe, especially in Poland,
in whose defence Britain had declared war with Germany in 1939. Both he and Truman were worried that inflicting huge reparations on Germany, as had been done after World War I, could, in the future, create a similar economic situation in the country that had led to the rise and acceptance of the Nazi Party. With differing priorities and world views, it was clearly going to be difficult for the Big Three to reach an agreement.

Why wasn’t French leader Charles de Gaulle present at the conference?

De Gaulle, by unanimous consent from all three leaders, was not invited to Yalta, nor to the Potsdam Conference a few months later it was a diplomatic slight that created deep and lasting resentment. Stalin in particular felt that decisions about the future of Europe should be made by those powers who had sacrificed the most in the war. If France was allowed to participate at Yalta, other nations, too, would arguably have had an equal right to attend.

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What was eventually agreed at Yalta?

The decisions made at Yalta demonstrate the extent to which power had shifted between the Allies over the course of the war. Once Germany’s unconditional surrender had been received, it was proposed that the country, and its capital, be split into four occupied zones – the fourth occupation zone was granted to France but, at Stalin’s insistence, would
be formed out of the American and British zones.

The fate of Poland was a key sticking point in negotiations. For centuries, the country had been used as a historical corridor for armies intent on invading Russia, and Stalin was determined to retain the regions of Poland that he had annexed in 1939 after the Soviet invasion. But he conceded to Churchill’s demand that free elections be held in all Nazi- liberated territories in Eastern Europe, including Czechoslovakia, Hungary, Romania, Bulgaria, and Poland.

Other key decisions included the demilitarisation of Germany the payment of reparations by Germany, partly in the form of forced labour the representation of two of the 16 Soviet Socialist Republics (Ukraine and Byelorussia) at the UN, and Soviet participation in the war against Japan, following Germany’s surrender. Another concession made by the US and Britain was to allow all former Soviet prisoners of war, including those who had changed sides and fought for Germany, to be forcibly repatriated back to the USSR.

¿Qué pasó después?

None of the Big Three left Yalta with everything they had set out to achieve, but a public show of unity and cooperation was widely reported as they went their separate ways. At the conclusion of the conference, an agreement was made that they would meet once more after Germany had surrendered, so that they could make firm decisions on any outstanding matters, including the borders of post-war Europe. This final meeting took place at Potsdam, near Berlin, between 17 July and 2 August 1945.

What had happened between the ending of the Yalta conference and the meeting at Potsdam?

Aside from Germany’s surrender in May 1945, the political landscape had changed considerably in the five months that had passed since Yalta. Roosevelt, who had been seriously ill at Yalta, had died of a massive brain haemorrhage in April 1945, so it was the new US President Harry Truman who travelled to Berlin, accompanied by his newly appointed Secretary of State James Byrnes.

Promises made at Yalta had also been rescinded. Despite pledging free Polish elections, Stalin was already making moves to install a communist government in that country and many Poles, both in Britain and elsewhere, felt they had been sold out by Truman and Churchill. And despite the Pacific War that was still raging in the East, Stalin had not yet declared war on Japan or provided military support to the US.

What was different about the Potsdam conference?

The political atmosphere at Potsdam was decidedly more strained than at Tehran and Yalta. President Truman was far more suspicious of Stalin and his motives than Roosevelt, who had been widely criticised in the US for giving into Stalin’s demands over Poland and Eastern Europe. Truman was also open in his dislike of communism and Stalin personally, stating that he was “tired of babying the Soviets”.

Further upheaval was to come, though, with the results of the British general election, which had taken place on 5 July. The announcement, made three weeks later on 26 July (to allow the votes of those serving overseas to be counted) saw a decisive victory for the Labour Party and meant that Churchill and his Foreign Secretary Anthony Eden were replaced at the conference – from 28 July – by Britain’s new Prime Minister Clement Attlee and his Foreign Secretary Ernest Bevin. And although war against Japan was still ongoing, the lack of a common European enemy saw the Big Three find it harder to reach a mutually acceptable compromise on what the post-war political reconstruction of Europe would look like.

Another important development had also occurred since Yalta – one that would have a profound global impact. A week into the conference, after gaining Stalin’s agreement that the Soviets would join the Pacific War, Truman casually informed Stalin that the US was in possession of “a new weapon of unusual destructive force”: the atomic bomb, which had been tested for the first time on 16 July.

What was finally decided at Potsdam?

Once again, the fate of post-war Poland proved to be one of the biggest stumbling blocks of the conference, and it was finally agreed that Stalin would retain the land he had annexed in 1939. By way of compensation for land lost to the USSR, Poland was to be granted large areas of Germany, up to the Oder-Neisse Line – the border along the Rivers Oder and Neisse. But there was still no firm agreement that Stalin would adhere to his Yalta promise and ensure free elections in Eastern Europe.

As had been discussed at Yalta, Germany and Berlin were to be divided into four zones, with each Allied power receiving reparation from its own occupation zone – the Soviet Union was also permitted to 10- 15 per cent of the industrial equipment in the western zones of Germany in exchange for agricultural and other natural products from its own zone.

With regards to Germany itself, it was confirmed that administration of that country was to be dictated by the ‘five Ds’: demilitarisation, denazification, democratisation, decentralisation and deindustrialisation, and Germans living in Poland, Hungary and Czechoslovakia at the end of the World War II were to be forcibly expelled to Germany. Thousands of Germans died as a result of the expulsion order official West German accounts state that at least 610,000 Germans were killed in the course of the expulsions. By 1950, the total number of Germans who had left eastern Europe (either voluntarily or by force) had reached 11.5 million.

Did Potsdam succeed in its aims with regard to Europe?

Although some agreements and compromises emerged at Potsdam, there were still important issues that had not been resolved. Before long, the Soviet Union had reconstituted the German Communist Party in the Eastern Sector of Germany and had begun to lay the groundwork for a separate, East German nation state, modelled on that of the USSR.

What was the Potsdam declaration?

Though Germany was the focus at Potsdam, on 26 July the US, Britain and China issued the Potsdam Declaration: an ultimatum calling for the unconditional surrender of Japan. Stalin, not being at war with Japan, was not party to it. The Japanese did not surrender, and just days after the conference ended, the US dropped atomic bombs on Hiroshima and Nagasaki – which ultimately did what the Potsdam Declaration could not. Within weeks, Stalin had accelerated his own nuclear weapons programme, detonating its first atomic bomb – First Lightning – at a remote test site in Kazakhstan on 29 August 1949. The stage for the Cold War had been set.

Charlotte Hodgman is the editor of BBC History Revealed magazine


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