Arqueólogo arrestado por falsificar artefactos que muestran la crucifixión de Jesús

Arqueólogo arrestado por falsificar artefactos que muestran la crucifixión de Jesús

Los arqueólogos son juzgados, acusados ​​de falsificar una colección de artefactos sagrados, incluida la representación más antigua de la crucifixión de Cristo.

El arqueólogo Eliseo Gil, el geólogo Óscar Escribano y el analista de materiales Rubén Cerdán comparecieron esta semana en un juzgado penal de Vitoria-Gasteiz, capital del País Vasco español. Se les acusa de haber falsificado grafitis antiguos en las caras de cientos de artefactos antiguos.

The Telegraph informó que los tres hombres están acusados ​​de haber rayado imágenes religiosas en cerámica, vidrio y ladrillo que posteriormente se encontraron en las ruinas romanas de Iruña-Veleia, a unas 6 millas (10 kilómetros) al oeste de Vitoria-Gasteiz. Gil había afirmado audazmente que los grafitis encontrados en los artefactos demostraban vínculos tempranos entre el asentamiento romano en España y el idioma vasco y afirmó que tres "cruces" encontradas rayadas en un fragmento de cerámica antigua eran la representación más antigua conocida de la crucifixión de Jesucristo.

Excavación en Iruña-Veleia. (Jabi Zabala / CC BY-NC-SA 2.0 )

Sin embargo, otros arqueólogos han señalado que algunos de los graffitis se realizaron en tiempos modernos.

Al menos, intente obtener el período correcto

En 2008, una comisión científica del gobierno provincial dictaminó que "476 de los artefactos fueron manipulados o falsos" y declaró que Gil y sus colegas habían "perpetrado un elaborado fraude". En el momento del informe de las comisiones, Gil y su empresa fueron detenidos de la excavación en Iruña-Veleia y acusados.

Rodríguez Temiño trabaja en Sevilla para la Diputación de Andalucía y en 2017 publicó un artículo en la revista arqueológica Zephyrus que detallaba evidencias de que los artefactos de Iruña-Veleia eran engaños. El juicio ya ha comenzado.

  • Se descubre el segundo (o tercer) esqueleto con evidencia de crucifixión
  • Solid Muldoon: el hombre prehistórico petrificado fue un engaño elaborado y atrevido
  • La Sábana Santa de Turín: ¿el paño funerario manchado de sangre de Jesús o una falsificación fascinante?

Arqueólogo Eliseo Gil acusado de falsificar artefactos Iruña-Veleia. Fuente: Noticias de 5 Minutos / YouTube.

Gil había captado la atención de los medios en el País Vasco español en 2006 cuando, según los arqueólogos, cientos de piezas de cerámica rotas conocidas como "ostraca" que mostraban jeroglíficos egipcios y dibujos y frases en latín, griego y vasco fueron desenterrados en el sitio de Iruña-Veleia. Pero las campanas de alarma empezaron a sonar cuando se descubrió que ciertas frases en latín eran “del período equivocado”.

Cientos de años fuera ...

El graffiti en algunos de los artefactos aparentemente deletreaba el nombre de la antigua reina egipcia Nefertiti, en jeroglíficos, pero habría sido desconocida hasta que se descubrió su tumba en el siglo XX. Sin mencionar que uno de los fragmentos de cerámica tenía un lema latino que se había creado alrededor de 1913 para un tribunal internacional en La Haya, en los Países Bajos.

Otros arqueólogos también señalan el hecho de que los escritos sobre los artefactos contienen palabras y ortografías de cientos de años después, incluidas las comas modernas y el uso mixto de letras mayúsculas y minúsculas que no ocurrieron hasta aproximadamente el siglo XVIII. Los expertos también consideraron que la representación de la crucifixión representada en el artefacto más famoso en realidad se había creado "cientos de años después de lo que se afirma".

Se utilizaron letras mayúsculas y minúsculas en los artefactos Iruña-Veleia. ( Zephyrus)

Pero al enfrentarse a cinco años y medio de prisión si se los encuentra culpables de dañar bienes patrimoniales y fraude, Gil y Escribano afirmaron que no eran culpables de dicho engaño, mientras que Cerdán enfrenta dos años y medio de prisión acusado de crear documentos fraudulentos que confirmen la autenticidad. de los artefactos.

Siempre hay un elemento de duda

El doctor en Historia, especialidad Arqueología y Ciencias de la Antigüedad, Ignacio Rodríguez Temiño, dijo a WordsSideKick.com en un correo electrónico que “no tiene dudas sobre su falsedad” y que no hay disputa sobre el caso Iruña-Veleia en el mundo académico. La fiscalía busca más de 313.000 dólares (285.000 euros) por daños y perjuicios a lo que eran artefactos auténticos de Iruña-Veleia y han pedido al tribunal que encarcele a Gil y a sus asociados, los multa y los inhabilite para trabajar en más trabajos arqueológicos. sitios.

Pero sin pruebas suficientes para vincular a Gil con el crimen, algunos arqueólogos dicen que no saben si Gil y sus asociados fueron directamente responsables de la creación del graffiti. Y hablando en una conferencia de prensa, Gil dijo que su ostracismo del mundo arqueológico era "como ser torturado" y mantuvo su inocencia diciendo que "no hay evidencia científica de que los artefactos sean falsos".

Sí, Gil realmente dijo eso, lo que en mi opinión lo arroja a un reino social oscurecido poblado de gente como "negadores del holocausto", quienes también señalan que tampoco hay evidencia científica que demuestre que Hitler mató a seis millones de judíos. Además, en esa categoría están los fanáticos religiosos que afirman que no hay evidencia de que Dios no exista, y parece que es esta última categoría de personas a la que el arqueólogo también estaba "jugando".

Reescribiendo la historia para quienes no tienen Dios

En cuanto a las posibles razones de este engaño arqueológico, en el trabajo de Rodríguez Temiño de 2017 dijo que las empresas públicas vascas y los organismos gubernamentales otorgaron a Gil y sus asociados “patrocinios por valor de millones de dólares” por su trabajo en Iruña-Veleia, lo que significa que en un nivel la estafa fue un fraude multimillonario. Pero también se sospecha que Gil y sus cohortes crearon los artefactos falsos no solo para enriquecerse, sino para realzar el "nacionalismo vasco", al demostrar el uso temprano de su idioma y la cristianización del País Vasco, que según el Dr. Temiño son dos historias “que un determinado segmento de la sociedad vasca anhela escuchar”.

Ostracón con texto en euskera sobre uno de los artefactos de Iruña-Veleia. ( Zephyrus)


Este año fuimos testigos de algunos descubrimientos bíblicos que demostraron ser ciertos en muchas historias, como la torre de vigilancia del siglo VIII, la iglesia del siglo V, un asentamiento relacionado con la crucifixión de Jesús, entre otros.

Sin embargo, los eruditos se sorprendieron cuando los arqueólogos descubrieron un texto casi similar al Rollo del Mar Muerto.

Jesús nació en el 4 d.C. y fue crucificado, se dice, por crucifixión en algún lugar entre el 30 d.C. y el 33 d.C. y por resurrección tres días después. a través de la resurrección, regresó. Pero un descubrimiento en el siglo XXI sacudió esa creencia.

Los Rollos del Mar Muerto se remontan a más de 2000 años.

Un equipo de arqueólogos descubrió la piedra de Gabriel, que era una tablilla con 87 líneas de texto hebreo del Mar Muerto que también incluye algunas profecías controvertidas.

El investigador bíblico Simcha Jacobovici explicó recientemente estos textos que datan del siglo I a.C.

Los expertos declararon que & # 8220Perea se encuentra en el lado jordano del Mar Muerto, es aquí donde se desenterraron los escritos más famosos de la historia. Descubiertos en 1948, los documentos de más de 2.000 años son los textos bíblicos más antiguos jamás encontrados. & # 8221

Cabe señalar que después del descubrimiento de las Inscripciones de Gabriel, los arqueólogos quedaron atónitos y cuando los eruditos lo descifraron, se sorprendieron por el hecho de que estaban mirando el Rollo del Mar Muerto en una piedra, dijo Jacobovici.

Iglesia

Recientemente, durante la serie Amazon Prime & # 8217s & # 8220Decoding the Ancients & # 8221, Jacobovici mencionó que las similitudes entre las inscripciones de Gabriel y los pergaminos son impresionantes ya que ambos están escritos con tinta, ambos textos están escritos en dos columnas y tienen las letras hebreas suspendidas. de las guías superiores.

Jacobovici dijo que esto sugiere que la piedra, como los rollos, se origina en las orillas del Mar Muerto.

& # 8220Así que en busca de una piedra parecida a Gabriel en el área de Perea, Simcha viaja aquí para reunirse con el arqueólogo Konstantinos Politis, quien ha estado excavando en esta área durante 20 años.

Entre los artefactos desenterrados por Politis, Simcha está impresionado por las antiguas lápidas judías y cristianas que recuerdan a la Inscripción de Gabriel. Y Politis tiene muchos más artefactos como este ”, dijo el experto.

El descubrimiento de la inscripción de Gabriel & # 8217 ha causado controversia debido a su contexto. Un experto en lenguaje talmúdico y bíblico en Jerusalén & # 8217s Hebrew University, Israel Knohl, tradujo la línea 80 de la inscripción que dice, & # 8220 en tres días, en vivo, yo Gabriel te ordeno & # 8221.

Según su interpretación, fue un mandato del ángel Gabriel que le pidió (a alguien) que resucitara después de tres días. Pero también entendió que el destinatario de este mandato era Simón de Perea, un rebelde judío que fue asesinado por los romanos en el siglo IV a. C.

Más tarde, una experta bíblica, Ada Yardeni, estuvo de acuerdo con la interpretación de Knohl, mientras que otros eruditos han rechazado la lectura de Knohl.

Sin embargo, más tarde en 2011, Knohl aceptó que & # 8220sign & # 8221 es más relevante que & # 8220live & # 8221, pero esta última es una lectura posible. No es de extrañar que el año 2019 haya sido testigo de la reaparición de algunos hallazgos bíblicos para hacerlos relevantes y controvertidos una vez más.


El Instituto de Investigación de la Creación

Los escépticos han señalado a menudo que no se ha descubierto ninguna evidencia arqueológica de la existencia de Jesucristo. Y tienen razón, al menos quizás hasta el presente. Un descubrimiento increíble reciente puede poner fin a esa crítica.

Primero se debe considerar un tema secundario. ¿Es razonable esperar tales artefactos o inscripciones? Después de todo, el hombre Jesús no era un líder gubernamental prominente. Era esencialmente un predicador itinerante, con pocas posesiones, y finalmente sufrió la muerte de un forajido común. ¿Habrían registrado los romanos su vida o su muerte con una inscripción o una estatua? Ciertamente no.

En realidad, la evidencia arqueológica judía de todo el período es bastante escasa. Hay restos de grandes y extensas ciudades romanas e inscripciones adecuadas de líderes, incluidos Herodes, Pilato y Festo. También hay judíos influyentes como Caifás, pero no se puede encontrar casi nada que registre la vida de personas comunes. Y recuerde que en el año 70 d.C. Jerusalén fue totalmente destruida por Tito. Lo que aún puede existir está enterrado bajo la próspera ciudad moderna. Ciertamente, las probabilidades están en contra de la supervivencia de un artefacto.

Sin embargo, la escasez de artefactos arqueológicos se puede contrastar con la riqueza de la evidencia histórica de Cristo. Pronto, los apóstoles habían escrito cartas detallando la vida y las enseñanzas de Cristo, para ser seguidas por los escritos de Pablo, todos copiados y distribuidos ampliamente, durante la vida de los testigos presenciales. El historiador romano Josefo mencionó a Cristo varias veces al relatar eventos cívicos notables, incluida la ejecución de uno llamado "Santiago, el hermano de Jesús que fue llamado el Cristo / Mesías" refiriéndose evidentemente al hermano de Jesús, Santiago, líder de la iglesia primitiva y autor de el libro del Nuevo Testamento que lleva su nombre.

El nuevo artefacto es un osario, una caja de tamaño mediano en la que se colocaron huesos humanos para su entierro permanente después de que la carne se hubiera descompuesto. Esta práctica se empleó solo durante un breve período de tiempo desde aproximadamente a. C. 20 a 70 d.C. La caja está hecha de una piedra caliza blanda, tiza, común en el área. El contenido ha desaparecido hace mucho tiempo.

Lo más notable es que se ha grabado una inscripción en el costado que dice: "Santiago, hijo de José, hermano de Jesús" en la escritura aramea de la época. Estudios cuidadosos, incluido el escrutinio bajo un microscopio electrónico de barrido, muestran que la inscripción es auténtica. La pátina o superficie oxidada cubre igualmente tanto la caja como el interior de las letras grabadas. El reconocido experto en estos asuntos, el Dr. Andre Lemaire, concluye: "Me complace informar que, a mi juicio, es genuinamente antiguo y no falso".

Los tres nombres usados ​​eran comunes en esa época, pero rara vez se mencionaba al hermano del difunto, a menos que ese hermano fuera digno de mención. Tener los tres enumerados, en una relación bíblica correcta, ciertamente apoya la posibilidad de que este sea el osario del Santiago bíblico.

Con o sin el osario u otra evidencia arqueológica, todavía podemos estar seguros de que los eventos son ciertos. La fe cristiana es una fe razonable, bien basada en los hechos de la historia, y la Biblia es un documento completamente exacto. En sus enseñanzas podemos basar nuestra vida y nuestro destino eterno.


Arqueólogo arrestado por falsificar artefactos que muestran la crucifixión de Jesús

(ORÍGENES ANTIGUOS) Arqueólogos están siendo juzgados, acusados ​​de falsificar una colección de artefactos sagrados, incluida la representación más antigua de la crucifixión de Cristo.

El arqueólogo Eliseo Gil, el geólogo Óscar Escribano y el analista de materiales Rubén Cerdán comparecieron esta semana en un juzgado penal de Vitoria-Gasteiz, capital del País Vasco español. Se les acusa de haber falsificado grafitis antiguos en las caras de cientos de artefactos antiguos.

The Telegraph informó que los tres hombres están acusados ​​de haber rayado imágenes religiosas en cerámica, vidrio y ladrillo que posteriormente se encontraron en las ruinas romanas de Iruña-Veleia, a unas 6 millas (10 kilómetros) al oeste de Vitoria-Gasteiz. Gil había afirmado audazmente que los grafitis encontrados en los artefactos demostraban vínculos tempranos entre el asentamiento romano en España y el idioma vasco y afirmó que tres "cruces" encontradas rayadas en un fragmento de cerámica antigua eran la representación más antigua conocida de la crucifixión de Jesucristo.


Lo que la arqueología nos dice sobre el verdadero Jesús

Los creyentes lo llaman el Hijo de Dios. Los escépticos lo descartan como una leyenda. Ahora, los investigadores que excavan en Tierra Santa están separando la realidad de la ficción.

Esta historia aparece en la edición de diciembre de 2017 de National Geographic revista.

Míralo en National Geographic: Los científicos modernos investigan tradiciones antiguas en Secretos de la tumba de Cristo, un Explorer Special de una hora que se transmitirá a las 9 / 8c el domingo 3 de diciembre.

El despacho de Eugenio Alliata en Jerusalén parece la base de operaciones de cualquier arqueólogo que prefiera estar en el campo ensuciándose las manos que en el interior ordenando cosas. Un montón de equipos informáticos polvorientos y desaparecidos se encuentra en una esquina, y los informes de excavación comparten estantes abarrotados con carretes de medición y otras herramientas del oficio. Se siente como la oficina de todos los arqueólogos que he conocido en el Medio Oriente, excepto que Alliata lleva el hábito marrón chocolate de un fraile franciscano y su sede está en el Monasterio de la Flagelación. Según la tradición de la iglesia, el monasterio marca el lugar donde Jesucristo, condenado a muerte, fue azotado por soldados romanos y coronado de espinas.

“Tradición” es una palabra que se escucha mucho en este rincón del mundo, donde multitudes de turistas y peregrinos se sienten atraídos por decenas de sitios que, según la tradición, son piedras de toque de la vida de Cristo, desde su lugar de nacimiento en Belén hasta su lugar de entierro en Jerusalén.

Para un arqueólogo convertido en periodista como yo, siempre consciente de que culturas enteras surgieron y cayeron y dejaron pocos rastros de su tiempo en la Tierra, buscar en un paisaje antiguo fragmentos de una sola vida se siente como una tontería, como perseguir un fantasma. Y cuando ese fantasma no es otro que Jesucristo, que más de dos mil millones de personas en el mundo creen que es el mismo Hijo de Dios, bueno, la asignación te tienta a buscar la guía divina.

Por eso, en mis repetidas visitas a Jerusalén, sigo volviendo al Monasterio de la Flagelación, donde el Padre Alliata siempre me recibe a mí y a mis preguntas con una paciencia perpleja. Como profesor de arqueología cristiana y director del museo del Studium Biblicum Franciscanum, forma parte de una misión franciscana de 700 años de antigüedad para cuidar y proteger los sitios religiosos antiguos en Tierra Santa y, desde el siglo XIX, excavarlos según a los principios científicos.

Como hombre de fe, el padre Alliata parece estar en paz con lo que la arqueología puede, y no puede, revelar sobre la figura central del cristianismo. “Será algo raro, extraño, tener pruebas arqueológicas de [una persona específica] hace 2.000 años”, reconoce, recostándose en su silla y cruzando los brazos sobre sus vestiduras. "Pero no se puede decir que Jesús no tiene un rastro en la historia".

Con mucho, el más importante —y posiblemente el más debatido— de esos rastros son los textos del Nuevo Testamento, especialmente los primeros cuatro libros: los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Pero, ¿cómo se relacionan esos textos antiguos, escritos en la segunda mitad del siglo I, y las tradiciones que inspiraron, con el trabajo de un arqueólogo?

“La tradición le da más vida a la arqueología y la arqueología le da más vida a la tradición”, responde el padre Alliata. “A veces van bien juntos, a veces no”, hace una pausa, ofreciendo una pequeña sonrisa, “que es más interesante”.

Y así, con la bendición del padre Alliata, Me dispuse a seguir los pasos de Jesús, volviendo sobre su historia contada por los escritores de los Evangelios e interpretada por generaciones de eruditos. En el camino, espero descubrir cómo los textos y las tradiciones cristianas se comparan con los descubrimientos de los arqueólogos que comenzaron a cribar las arenas de Tierra Santa en serio hace unos 150 años.

Pero antes de comenzar mi peregrinaje, necesito sondear una pregunta explosiva que acecha en las sombras de los estudios históricos de Jesús: ¿Será posible que Jesucristo nunca existió, que toda la historia de las vidrieras sea pura invención? Es una afirmación defendida por algunos escépticos abiertos, pero no, descubrí, por los eruditos, en particular los arqueólogos, cuyo trabajo tiende a llevar los vuelos de la fantasía a la tierra literal.

"No conozco a ningún erudito convencional que dude de la historicidad de Jesús", dijo Eric Meyers, arqueólogo y profesor emérito de estudios judaicos en la Universidad de Duke. "Los detalles se han debatido durante siglos, pero nadie duda seriamente de que es una figura histórica".

Escuché lo mismo de Byron McCane, arqueólogo y profesor de historia en la Florida Atlantic University. "No puedo pensar en ningún otro ejemplo que se adapte tan bien a su tiempo y lugar, pero la gente dice que no existe", dijo.

Incluso John Dominic Crossan, ex sacerdote y copresidente del Seminario de Jesús, un polémico foro académico, cree que los escépticos radicales van demasiado lejos. Es cierto que las historias de las obras milagrosas de Cristo: curar a los enfermos con sus palabras, alimentar a una multitud con algunos bocados de pan y pescado, incluso devolver la vida a un cadáver cuatro días muerto, son difíciles de aceptar para las mentes modernas. Pero eso no es motivo para concluir que Jesús de Nazaret fue una fábula religiosa.

“Ahora, se puede decir que camina sobre el agua y nadie puede hacer eso, por lo tanto, no existe. Bueno, eso es otra cosa ", me dijo Crossan cuando hablamos por teléfono. “El hecho general de que hizo ciertas cosas en Galilea, que hizo ciertas cosas en Jerusalén, que se hizo ejecutar, todo eso, creo, encaja perfectamente en un determinado escenario”.

Los eruditos que estudian a Jesús se dividen en dos campos opuestos separados por una línea muy brillante: aquellos que creen que el Jesús obrador de maravillas de los Evangelios es el Jesús real, y aquellos que piensan que el Jesús real, el hombre que inspiró el mito, se esconde debajo del superficie de los Evangelios y debe ser revelada por la investigación histórica y el análisis literario. Ambos campos afirman que la arqueología es su aliado, lo que lleva a algunos debates conflictivos y a extraños compañeros de cama.

Experimente la tumba de Cristo como nunca antes

Quien sea Jesucristo Fue o es —Dios, hombre o el mayor engaño literario de la historia— la diversidad y la devoción de sus discípulos modernos están en un colorido desfile cuando llego a Belén, la antigua ciudad tradicionalmente identificada como su lugar de nacimiento. Los autobuses turísticos que cruzan el puesto de control de Jerusalén a Cisjordania llevan una ONU virtual de peregrinos. Uno a uno, los autobuses aparcan y bajan a sus pasajeros, que emergen parpadeando bajo el sol deslumbrante: mujeres indias con saris llamativos, españoles con mochilas estampadas con el logo de su parroquia local, etíopes con túnicas blancas como la nieve con crucifijos índigo tatuados en la frente. .

Me acerco a un grupo de peregrinos nigerianos en la plaza del Pesebre y los sigo a través de la entrada baja de la Iglesia de la Natividad. Los pasillos elevados de la basílica están envueltos en lonas y andamios. Un equipo de conservación está ocupado limpiando siglos de hollín de velas de los mosaicos dorados del siglo XII que flanquean las paredes superiores, sobre vigas de cedro elaboradamente talladas erigidas en el siglo VI. Rodeamos cuidadosamente una sección del piso abierta para revelar la primera encarnación de la iglesia, construida en la década de 330 por orden del primer emperador cristiano de Roma, Constantino.

Otra serie de escalones nos lleva a una gruta iluminada por lámparas y a un pequeño nicho revestido de mármol. Aquí, una estrella de plata marca el lugar donde, según la tradición, nació Jesucristo. Los peregrinos se arrodillan para besar la estrella y presionan con las palmas la piedra fresca y pulida. Pronto, un funcionario de la iglesia les ruega que se apresuren y den a otros la oportunidad de tocar la roca sagrada y, por fe, el Santo Niño.

La Iglesia de la Natividad es la iglesia cristiana más antigua que todavía se usa a diario, pero no todos los eruditos están convencidos de que Jesús de Nazaret nació en Belén. Solo dos de los cuatro evangelios mencionan su nacimiento, y proporcionan relatos divergentes: el pesebre y los pastores tradicionales en Lucas los sabios, la masacre de niños y la huida a Egipto en Mateo. Algunos sospechan que los escritores de los evangelios ubicaron la Natividad de Jesús en Belén para vincular al campesino galileo a la ciudad de Judea profetizada en el Antiguo Testamento como el lugar de nacimiento del Mesías.

La arqueología guarda silencio al respecto. Después de todo, ¿cuáles son las probabilidades de desenterrar alguna evidencia de la fugaz visita de una pareja de campesinos hace dos milenios? Hasta ahora, las excavaciones en y alrededor de la Iglesia de la Natividad no han revelado ningún artefacto que data de la época de Cristo, ni ninguna señal de que los primeros cristianos consideraran el lugar sagrado. La primera evidencia clara de veneración proviene del siglo III, cuando el teólogo Orígenes de Alejandría visitó Palestina y señaló: "En Belén se muestra la cueva donde nació [Jesús]". A principios del siglo IV, el emperador Constantino envió una delegación imperial a Tierra Santa para identificar lugares asociados con la vida de Cristo y santificarlos con iglesias y santuarios. Habiendo localizado lo que creían que era el sitio de la gruta de la Natividad, los delegados erigieron una iglesia elaborada, la precursora de la basílica actual.

Muchos de los eruditos con los que hablé son neutrales sobre la cuestión del lugar de nacimiento de Cristo, ya que la evidencia física es demasiado difícil de alcanzar. En su opinión, el viejo adagio que aprendí en Arqueología 101 - "La ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia" - se aplica aquí.

Si el rastro del Jesús real se ha enfriado en Belén, se calienta mucho más a 65 millas al norte de Galilea, la ondulada región montañosa del norte de Israel. Como sugieren los nombres “Jesús de Nazaret” y “Jesús el Nazareno”, Jesús fue criado en Nazaret, una pequeña aldea agrícola en el sur de Galilea. Los eruditos que lo entienden en términos estrictamente humanos, como un reformador religioso, o un revolucionario social, o un profeta apocalíptico, o incluso un yihadista judío, sondean las corrientes políticas, económicas y sociales de la Galilea del siglo I para descubrir las fuerzas que dieron ascenso al hombre y su misión.

Con mucho, la fuerza más poderosa en ese momento que dio forma a la vida en Galilea fue el Imperio Romano, que había subyugado a Palestina unos 60 años antes del nacimiento de Jesús. Casi todos los judíos se irritaban bajo el gobierno de Roma, con sus impuestos opresivos y su religión idólatra, y muchos estudiosos creen que este malestar social preparó el escenario para el agitador judío que irrumpió en escena denunciando a los ricos y poderosos y pronunciando bendiciones sobre los pobres y marginados.

Otros imaginan el ataque de la cultura grecorromana moldeando a Jesús en un campeón de la justicia social menos judío y más cosmopolita. En 1991, John Dominic Crossan publicó un libro bomba, El Jesús histórico,en el que expuso la teoría de que el verdadero Jesús era un sabio errante cuyo estilo de vida contracultural y dichos subversivos guardaban sorprendentes paralelos con los cínicos. Estos filósofos itinerantes de la antigua Grecia, aunque no eran cínicos en el sentido moderno de la palabra, se burlaban de las convenciones sociales como la limpieza y la búsqueda de la riqueza y el estatus.

La tesis poco ortodoxa de Crossan se inspiró en parte en descubrimientos arqueológicos que mostraban que Galilea, que durante mucho tiempo se pensó que era un remanso rural y un enclave judío aislado, de hecho se estaba urbanizando y romanizando más durante la época de Jesús de lo que los eruditos alguna vez imaginaron, y en parte por el hecho de que El hogar de la infancia de Jesús estaba a solo tres millas de Séforis, la capital provincial romana. Aunque la ciudad no se menciona en los Evangelios, una ambiciosa campaña de construcción impulsada por el gobernante de Galilea, Herodes Antipas, habría atraído a trabajadores calificados de todas las aldeas circundantes. Muchos eruditos creen que es razonable imaginar a Jesús, un joven artesano que vive cerca, trabajando en Séforis y, como un estudiante de primer año de la universidad, probando los límites de su educación religiosa.

En un brillante día de primavera después de que las lluvias dejaron las colinas de Galilea inundadas de flores silvestres, caminé alrededor de las ruinas de Séforis con Eric y Carol Meyers, los arqueólogos de la Universidad de Duke que consulté al comienzo de mi odisea. El equipo de marido y mujer pasó 33 años excavando el extenso sitio, que se convirtió en el nexo de un acalorado debate académico sobre el judaísmo de Galilea y, por extensión, del propio Jesús. Eric Meyers, larguirucho y canoso, se detiene frente a un montón de columnas. “Fue bastante amargo”, dice, recordando la disputa de décadas sobre la influencia de una ciudad helenizante en un joven campesino judío. Se detiene en la cima de una colina y mueve sus manos a través de una extensión de paredes cuidadosamente excavadas. “Tuvimos que cavar a través de un vivac de la guerra de 1948, incluido un proyectil sirio vivo, para llegar a estas casas”, explica. "Y debajo encontramos el Mikvaot!”

Al menos 30 mikve, o baños rituales judíos, salpican el barrio residencial de Séforis, la mayor concentración doméstica jamás encontrada por arqueólogos. Junto con los vasos de piedra ceremoniales y una sorprendente ausencia de huesos de cerdo (el cerdo es rechazado por los judíos kosher), ofrecen una clara evidencia de que incluso esta ciudad imperial romana siguió siendo un lugar muy judío durante los años de formación de Jesús.

Esta y otras ideas obtenidas de las excavaciones en Galilea han llevado a un cambio significativo en la opinión académica, dice Craig Evans, profesor de orígenes cristianos en la Escuela de Pensamiento Cristiano de la Universidad Bautista de Houston. "Gracias a la arqueología, ha habido un gran cambio de pensamiento: de Jesús, el helenista cosmopolita, a Jesús, el judío observante".

Cuando jesus tenía unos 30 años, se metió en el río Jordán con el tizón judío Juan el Bautista y, según los relatos del Nuevo Testamento, pasó por una experiencia que le cambió la vida. Al levantarse del agua, vio al Espíritu de Dios descender sobre él "como una paloma" y escuchó la voz de Dios que proclamaba: "Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia". El encuentro divino lanzó a Jesús en una misión de predicación y curación que comenzó en Galilea y terminó, tres años después, con su ejecución en Jerusalén.

Una de sus primeras paradas fue Capernaum, un pueblo de pescadores en la costa noroeste de un gran lago de agua dulce llamado, confusamente, el Mar de Galilea. Aquí Jesús conoció a los pescadores que se convirtieron en sus primeros seguidores: Pedro y Andrés echando redes, Santiago y Juan remendando las suyas, y estableció su primera base de operaciones.

Comúnmente conocido en la ruta turística cristiana como el "pueblo de Jesús", el lugar de peregrinación de Capernaum hoy es propiedad de los franciscanos y está rodeado por una valla de metal alta. Un letrero en la puerta deja claro lo que no está permitido en el interior: perros, pistolas, cigarrillos y faldas cortas. Directamente más allá de la puerta hay una iglesia incongruentemente moderna montada sobre ocho pilares que se asemeja a una nave espacial flotando sobre un montón de ruinas. Este es el Memorial de San Pedro, consagrado en 1990 sobre uno de los mayores descubrimientos realizados durante el siglo XX por los arqueólogos que investigan al Jesús histórico.

Desde su extraña posición, la iglesia ofrece una vista impresionante del lago, pero todos los ojos se dirigen al centro del edificio, donde los visitantes miran por encima de una barandilla y a través de un piso de vidrio hacia las ruinas de una iglesia octogonal construida hace unos 1.500 años. Cuando los arqueólogos franciscanos excavaron debajo de la estructura en 1968, descubrieron que se había construido sobre los restos de una casa del primer siglo. Hubo evidencia de que esta casa privada se había transformado en un lugar de reunión pública en un corto período de tiempo.

En la segunda mitad del siglo I, apenas unas décadas después de la crucifixión de Jesús, se habían enyesado las toscas paredes de piedra de la casa y se habían reemplazado los artículos de cocina del hogar por lámparas de aceite, características de un lugar de reunión comunitaria. Durante los siglos siguientes, las súplicas a Cristo se grabaron en las paredes, y cuando el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano en el siglo IV, la vivienda se había expandido a una casa de culto elaboradamente decorada. Desde entonces, la estructura se conoce comúnmente como la Casa de Peter, y aunque es imposible determinar si el discípulo realmente habitaba la casa, muchos estudiosos dicen que es posible.

Los Evangelios señalan que Jesús curó a la suegra de Pedro, enferma de fiebre, en su casa de Capernaum. La noticia del milagro se difundió rápidamente y, al anochecer, una multitud que sufría se había reunido en su puerta. Jesús sanó a los enfermos y liberó a los endemoniados.

Los relatos de grandes multitudes que acudieron a Jesús para recibir curación son consistentes con lo que revela la arqueología sobre la Palestina del siglo I, donde abundaban enfermedades como la lepra y la tuberculosis. Según un estudio de los entierros en Palestina romana realizado por el arqueólogo Byron McCane, entre dos tercios y tres cuartos de las tumbas encuestadas contenían los restos de niños y adolescentes. Sobreviva a los peligrosos años de la niñez y sus posibilidades de vivir hasta la vejez aumentarán enormemente, dice McCane. "Durante el tiempo de Jesús, pasar de los 15 era aparentemente el truco".

De Capernaum Me dirijo hacia el sur a lo largo del Mar de Galilea hasta un kibutz (una granja comunal) que en 1986 fue el escenario de una gran emoción y una excavación de emergencia. A severe drought had drastically lowered the lake’s water level, and as two brothers from the community hunted for ancient coins in the mud of the exposed lake bed, they spotted the faint outline of a boat. Archaeologists who examined the vessel found artifacts dating to the Roman era inside and next to the hull. Carbon 14 testing later confirmed the boat’s age: It was from roughly the lifetime of Jesus.

Efforts to keep the discovery under wraps soon failed, and news of the “Jesus boat” sent a stampede of relic hunters scouring the lakeshore, threatening the fragile artifact. Just then the rains returned, and the lake level began to rise.

The round-the-clock “rescue excavation” that ensued was an archaeological feat for the record books. A project that normally would take months to plan and execute was completed, start to finish, in just 11 days. Once exposed to air, the boat’s waterlogged timbers would quickly disintegrate. So archaeologists supported the remains with a fiberglass frame and polyurethane foam and floated it to safety.

Today the treasured boat has pride of place in a museum on the kibbutz, near the spot where it was discovered. Measuring seven and a half feet wide and 27 feet long, it could have accommodated 13 men—although there’s no evidence that Jesus and his Twelve Apostles used this very vessel. To be candid, it’s not much to look at: a skeleton of planks repeatedly patched and repaired until it was finally stripped and scuttled.

“They had to nurse this boat along until they couldn’t nurse it any longer,” says Crossan, who likens the vessel to “some of those cars you see in Havana.” But its value to historians is incalculable, he says. Seeing “how hard they had to work to keep that boat afloat tells me a lot about the economics of the Sea of Galilee and the fishing at the time of Jesus.”

Another dramatic discovery occurred just over a mile south of the Jesus boat, at the site of ancient Magdala, the hometown of Mary Magdalene, a devoted follower of Jesus. Franciscan archaeologists began excavating part of the town during the 1970s, but the northern half lay under a defunct lakeside resort called Hawaii Beach.

Enter Father Juan Solana, a papal appointee charged with overseeing a pilgrimage guesthouse in Jerusalem. In 2004 Solana “felt the leading of Christ” to build a pilgrims’ retreat in Galilee, so he set about raising millions of dollars and buying up parcels of waterfront land, including the failed resort. As construction was about to begin in 2009, archaeologists from the Israel Antiquities Authority showed up to survey the site, as required by law. After a few weeks of probing the rocky soil, they were startled to discover the buried ruins of a synagogue from the time of Jesus—the first such structure unearthed in Galilee.

The find was especially significant because it put to rest an argument made by skeptics that no synagogues existed in Galilee until decades after Jesus’ death. If those skeptics were right, their claim would shred the Gospels’ portrait of Jesus as a faithful synagogue-goer who often proclaimed his message and performed miracles in these Jewish meeting places.

As archaeologists excavated the ruins, they uncovered walls lined with benches—indicating that this was a synagogue—and a mosaic floor. At the center of the room they were astounded to find a stone about the size of a footlocker that showed the most sacred elements of the Temple in Jerusalem carved in relief. The discovery of the Magdala Stone, as the artifact has come to be called, struck a death blow to the once fashionable notion that Galileans were impious hillbillies detached from Israel’s religious center.

As archaeologists continued to dig, they discovered an entire town buried less than a foot below the surface. The ruins were so well preserved that some began calling Magdala the “Israeli Pompeii.”

Archaeologist Dina Avshalom-Gorni walks me through the site, pointing out the remains of storerooms, ritual baths, and an industrial area where fish may have been processed and sold. “I can just imagine women buying fish in the market right there,” she says, nodding toward the foundations of stone stalls. And who knows? Maybe those women included the town’s famous native daughter, Mary of Magdala.

Father Solana comes over to greet us, and I ask him what he tells visitors who want to know whether Jesus ever walked these streets. “We can’t expect to answer that,” he admits, “but we see the number of times that the Gospels mention Jesus in a Galilee synagogue.” Considering the fact that the synagogue was active during his ministry and just a brief sail from Capernaum, Solana concludes, “we have no reason to deny or doubt that Jesus was here.”

At each stop on my journey through Galilee, Jesus’ faint footprints seemed to grow a bit more distinct, a shade more discernible. But it’s not until I return to Jerusalem that they finally come into vivid focus. In the New Testament, the ancient city is the setting for many of his miracles and most dramatic moments: his triumphal entry, his cleansing of the Temple, his healing miracles at the Pools of Bethesda and Siloam—both of which have been uncovered by archaeologists—his clashes with the religious authorities, his last Passover meal, his agonized prayer in the Garden of Gethsemane, his trial and execution, his burial and Resurrection.

Unlike the disparate stories of Jesus’ birth, the four Gospels reach much closer agreement in their account of his death. Following his arrival in Jerusalem for Passover, Jesus is brought before the high priest Caiaphas and charged with blasphemy and threats against the Temple. Condemned to death by the Roman governor Pontius Pilate, he’s crucified on a hill outside the city walls and buried in a rock-cut tomb nearby.

The traditional location of that tomb, in what is now the Church of the Holy Sepulchre, is considered the holiest site in Christianity. It’s also the place that sparked my quest for the real Jesus. In 2016 I made several trips to the church to document the historic restoration of the Edicule, the shrine that houses the reputed tomb of Jesus. Now, during Easter week, I return to see it in all its soot-scrubbed, reinforced glory.

Standing shoulder to shoulder with holiday pilgrims waiting to enter the tiny shrine, I recall the nights spent inside the empty church with the conservation team, coming upon darkened nooks etched with centuries of graffiti and burials of crusader kings. I marvel at the many archaeological discoveries made in Jerusalem and elsewhere over the years that lend credibility to the Scriptures and traditions surrounding the death of Jesus, including an ornate ossuary that may contain the bones of Caiaphas, an inscription attesting to the rule of Pontius Pilate, and a heel bone driven through with an iron crucifixion nail, found in the Jerusalem burial of a Jewish man named Yehohanan.

I’m also struck by the many lines of evidence that converge on this ancient church. Just yards from the tomb of Christ are other rock-hewn tombs of the period, affirming that this church, destroyed and rebuilt twice, was indeed constructed over a Jewish burial ground. I recall being alone inside the tomb after its marble cladding was briefly removed, overwhelmed that I was looking at one of the world’s most important monuments—a simple limestone shelf that people have revered for millennia, a sight that hadn’t been seen for possibly a thousand years. I was overwhelmed by all the questions of history I hoped this brief and spectacular moment of exposure would eventually answer.


Archaeologist Busted for Faking Artifacts Showing Jesus Crucifixion - History

“And the bodies of them [ the Two Witnesses]
(will lay) upon the Great City’s Plateia,
which is spiritually called Sodom and Egypt, where our LORD —
was indeed — crucified.” Revelation 11:8, Translation mine

n locating the Plateia (or “street of Egypt”) in Jerusalem, “where our LORD was crucified”, we revisit Matthew 13:22 with Jeremiah 46:7-8, and surmise that “Egypt” in Jerusalem deals with the Kidron Valley.

We are required (by Scripture) to first locate this geography of Jerusalem that is called “Egypt” and then to intersect that location with the geography called “Sodom”. The manner in which the location of “the street of Sodom”, in Jerusalem, is identified as the Hinom valley — is quickly dispatched with the fact that the Hebrew Ge-Hinom (“Valley of Hinom”) is transliterated in the Greek as Ge-henna (“the Valley of Burning Fires”).

This part of the valley of Hinom to which we are most concerned, is directly SOUTH of the Temple, and runs in an east-west direction. Therefore, we need only to find the next intersection point: the Hinom valley representing Revelation 11:8’s “Sodom”, which Scripture describes as a place associated with “fire, brimstone (sulfur)… and great smoke as from a furnace” (Genesis 19:24,28). That intersect with the Kidron Valley, a Wadi in the First Century A.D., and formerly much deeper and with bridges that spanned the Kidron between Olivet and the Temple Mount were clearly obviously there, from Gethsemane to the Temple Mount and from just south of the Water gate over to Olivet’s third peak base.
There are other indicators. King Josiah took the idols brought into the House of YHVeH, took them East into the Kidron Valley, and burned them in the “fields of the Kidron” (2 Kings 23:4). He broke down all the altars and idols of Jerusalem, and beat them to dust. For Josiah, as a type of Christ and forerunner of Messiah, he was also the keeper of the greatest Passover Israel had ever seen from the days of the Judges to those times after him (2 Kings 23:21-23). Christ was the greatest and eternal Passover Sacrifice upon which all humanity in the theology of the Bible is judged by, past, present, future.

Gematriac insights to Azal [actually, the relationship of Azal in prophecy to its forthcoming valley that shall be created through Olivet’s third peak to the East at the end of the Great Tribulation for Israel’s last few thousand Jews on earth to flee to and through] and the Cross

“And you shall flee into the Valley of My Mountains,
for the Valley of My Mountains shall reach unto Azal.” (Zechariah 14:5a)

That secret concerns an “unripe” (or aphiyl ),
“pressed or urged” (alats Alef-Lamed-Tzaddai),
“Oak of the king” (allom melek Alef-Lamed-Mem-Lamed-Kaf)
that is “slender like a lotus tree” (a tse’el Tzaddai-Alef-Lamed).

The Cross also is unripe and slender like the lotus, upon which a King was hung, which also acts as a shade tree of sorts to which all the nations press upon (cf. the Cross with Lamentations 4:20). And yet, the Cross, the slender and unripe oak of the King, (revealed by Scripture as the acacia,) which is pressed, and holds a remarkable and wonderful secret.

Through Gematria, in the word Azal, we see that Messiah is given to us by GOD, through His Holy Word, a value through the descent of YH (being a yod י of 10) as Ya’ala (Yod-Ayin-Lamed-Alef), which divided means “the wild goat (Yod-Ayin-Lamed) of GOD (א).” This is the sacrifice of the Scapegoat, whose life is to be given for the sins of all Israel (cf. Leviticus 16:20-22 John 11:49-53). This activity directly links with the Torah’s example of the sacrifice of Isaac by Abraham, in which a ram (or wild goat prophetically) was provided in his place. From this “base” to the non-believer, but “pedestal” to them that believe (the mekownah Mem-Kaf-Vav-Nun-He), there rested Nineveh (Nun-Yod-Nun-Vav-He, “the one of offense”), who in Gematria is “The Son”, i.e., “the perpetuation” (Nun-Yod-Nun) “of VeH” (וה) – the Spirit of GOD.

It was from the west-most portion of this valley of Azal, at the gate of Siloam, in which the “bereaved” Messiah was “discarded and forsaken” (alman (Alef-Lamed-Mem-Nun), and to which the bride of Jerusalem, by way of a few corrupt rulers forced “widowhood and bereavement” (almon – Alef-Lamed-Mem-Nun) upon the nation of Israel. The Cross is a hammenek (He-Mem-Vav-Nun-Kaf), it is “a necklace or ornament ” of faith to the believer, but a chain of bondage to the unbeliever.

The word Azal indeed holds a pil’ly or “wonderful secret”, for it is the combination of the Hebrew letter Alef (א), and the word for “shade” in Hebrew, being “Zal” or “Tsal” (צל). Therefore, GOD’s “shade”, or the “Shade of the Right Hand” as told by Psalm 121:5, is directly and prophetically linked to this passage from Zechariah 14:5.

And what is the “wonderful secret”? “Zal” or “Tsal” is the shortest form of “Tselah” (צלעה ): “a rib”, or “the side” of a person. This refers to Adam, to which Christ is the “Second Adam”, whose “rib” (as it were) is to be His Church.
It is through this Valley of the mount of Olives that the river of YHVeH shall flow until it reaches the Jordan, and then will flow both north and south from there (Ezekiel 47:1-8). This river from in origin from the Throne of YHVeH: from the throne of YHVeH Father and YHVeH the Lamb (Revelation 22:1). Jesus tells us that it shall flow forth from the innermost part of His being (John 7:38). The waters that flow out of the city of Jerusalem will teach us to trust in the Salvation (literally “Yeshua” or “Jesus” in Psalm 78:22) of GOD: Psalm 78:20,22. To not acknowledge Jesus as the True Messiah, IN THAT DAY, will be to provoke the immediate wrath of GOD (Psalm 78:21).

“And as they led (Christ) away, they [the Roman guards] laid hold upon one Simon, a Cyrenian, coming out of the country, and they laid the cross on him, that he might bear (it), following behind Jesus.”
(Luke 23:26) KJV

The combined accounts of Matthew 27:32, Mark 15:20c-21, and Luke 23:26, in the Literal Greek to English Translation would read as thus:

“And brings out and leads Him so that He may be crucified
and after having searched, found a man returning from the wild fields,
a certain Simon,
–who by name and reputation is the father of Alexander and Rufus —
this one they beat about with the knees violently,
in order that he would take up, raise the Cross, and bear it
which he did take up, bear, and endure
behind the back of Jesus.” (Translation mine)

The emphasis in this verse is where Simon was coming from: the “country”. The word for “country” in the Greek, is the anarthous noun αγρου, “agrou” or literally, “a field”. When this usage is examined in relation to Jerusalem, it is directly used of that region which lies south of Jerusalem.

Meanwhile, the Passover rituals clean-ups are happening in and about Jerusalem….

And what was Simon the Cyrenian doing? It is all but a certainty, on the day of Pesach, that Simon the Cyrenian was carting ashes from the Temple Altar from out of the Temple and the city of Jerusalem (lest they defile the Temple) earlier in the day. Simon was coming north on the Dung Gate road as Jesus was heading east on the Siloam Gate Road, when Simon was kicked about with the knees by the Romans and pressed into service to carry the Cross. Another indicator Golgotha had to be to the EAST.

There are many other passages in prophecy and in Hebrew words and Hebrew tradition that indicate East and south and east of the Temple Mount. The location being just north of the well of Rogel, on Olivet. Anyone who thinks Jesus was crucified NORTH of the Temple is either Biblically illiterate on this subject, or an intentional LIAR. It is time that the Church Universal know the truth that the Bible is fully accurate, and there is a conspiracy of unbelief in every generation and at every quarter to deny the Scriptures for whatever nefarious reasons of sin on the part of those in denial.

In 2006 I copyrighted the information I am sharing, but never published outside free sharing of my work product on the internet. If the world ever realizes the true location of the Cross and the empowerment of the Faith to eternal salvation, Jerusalem will be such an overnight burdensome stone of contention, that the whole world system will have economic ramifications that will nearly fully alter the state of peaceful profit the West enjoys now…another reason why the unbelieving world that controls religious topic magazines and so many religious discussions fears the truth of the matter on this topic.

For the dedicated alcoholic/traveler: Weekend at Golgotha. Sorry, but I cannot resist. Life is for the living.


Ancient 'bone box' may be earliest link to Jesus

A carving on a newly found artifact refers to Jesus, James, and Joseph. But is it authentic?

A newly discovered ancient limestone box with a flowing Aramaic inscription could include the earliest mention of Jesus outside the Bible – and may turn out to be the most-dazzling archaeological discovery in decades.

The rough-hewn object – about the size of a big toolbox – appears to be a "bone box" used in 1st century burial rituals in Jerusalem. Letters etched into its side read, "James, son of Joseph, brother of Jesus."

Whether it's truly from about A.D. 63 – and whether it really refers to three of history's most famous family members – is likely to be widely debated. But if so, it would be the first extraBiblical mention of Jesus or his relatives created shortly after their lifetimes.

If authentic, "it's high on the list – probably No. 1" of the most important Jesus related artifacts, says John Dominic Crossan, cauthor of "Excavating Jesus." It is "the closest we come archeologically to Jesus."

Other than this box, a papyrus scrap from 100 years after the crucifixion is the earliest mention of Jesus outside the Bible.

While potentially rife with import for archeology, the bone box won't necessarily transform mainstream views of Jesus: Religious tradition has long connected him to James and Joseph. And for many Christians, archaeological finds don't create epiphanies of faith.

Ultimately, the box's biggest impact may be to stoke interest in James and his relationship to Jesus – and to remind millions that Jesus is more than the abstract icon so often pictured high above a pulpit. "Sometimes Jesus just drifts off into the clouds," says Dr. Crossan. But "we're not just dealing with mythical characters who are being theologically assessed. These were real people in real situations."

Indeed, bone boxes or ossuaries were used between the 1st century BC and AD 70.

A year after a person's burial in a tomb, family members would collect the bones into an ossuary. It was a ritual driven by necessity: Tombs, which were often carved into rocks, were expensive – and thus were reused.

For the ossuary in question – announced in "Biblical Archaeology Review" – there's first the question of authenticity.

The biggest red flag is that it comes from an anonymous collector in Jerusalem who is mum on its history. Observers worry it could be a fake from the sometimes shady antiquities market. There is a long history of archeological forgery. The largely discredited "Shroud of Turin" – supposedly placed on Jesus after the crucifixion – is one example.

The article's author, a well-known epigrapher from the Sorbonne in Paris, scrutinized this ossuary carefully. Scans by electron microscopes show no trace of modern tools – and full evidence of layers of a patina that could have developed only over many centuries. The inscription's grammar and script also appear to fit normal usage in the decades leading up to the Roman destruction of Jerusalem in AD 70.

Then there's the question of whether the inscription refers to Jesus of Nazareth. The three names it mentions are as common as Jim, Jack, and John today. In tackling this riddle, the author turns to statistics. Of the 40,000 men living in Jerusalem at the time, he figures about 20 people could fit the description "James, son of Joseph, brother of Jesus." But the mention of a brother is highly unusual on ossuaries. This could hint that the Jesus mentioned here is particularly famous – thus perhaps Jesus of Nazareth.

Experts already disagree about the authenticity. Crossan figures it's most likely credible. But Robert Eisenman, author of "James the Brother of Jesus" worries the inscription is too good to be true. "It's too pat," he says. "Why add 'Jesus' to the inscription? It's like someone wanted us to be sure."

If the box is viewed as credible, the impact could be enormous. "It would perhaps rival the Dead Sea Scrolls," says Dr. Eisenman.

First, it would add to the scant extrabiblical evidence of Jesus' existence – though few today doubt such a man trod the Earth.

Second, it would renew a theologically charged debate about James's relationship to Jesus. The traditional Roman Catholic view is that Jesus is the only son of Mary. If Mary was always a virgin, the argument goes, then James must actually be a cousin or half-brother or step-brother. The ossuary may be "the nail in the coffin of the 'cousin' argument," says John Meier, a New Testament professor at Notre Dame University.

Third, it would perhaps renew interest in the man who has been called "James the Just." A reputed vegetarian who dressed in simple linen, he had little political power but used his enormous moral suasion to broker compromises between Christian factions.

Most broadly, it would remind people of the humanity of Jesus. "For the first time," says Mr. Meier, "you can actually put your hands on something connected to Jesus."

Biggest archaeological finds related to the life and times of Jesus – besides the new "James ossuary."

1. Ossuary of high priest Joseph Caiaphas, who's mentioned in the Bible as helping interrogate Jesus before the crucifixion. Found in Jerusalem in 1990.

2. Inscription mentioning Pontius Pilate, the Roman official who approved Jesus' crucifixion. Found in 1962 near the Mediterranean Sea.

3. The apostle Peter's house. Found in 1906 – but not confirmed until the 1980s – in Capernaum beneath the remains of a 5th-century church.

4. The Galilee Boat. A 1st-century, 8-by-26-foot fishing boat. Found in the mud of the Sea of Galilee in 1986.

5. The Crucified Man. Remains, including a bone heel pierced by a large nail. Discovered in burial caves near Jerusalem in 1968.


The Holy Foreskin

Jesus was circumcised as an infant and it was believed by many that the skin cut from the infant was preserved. There was some reference to the foreskin being preserved by an old Hebrew woman in an alabaster box of old oil of spikenard. However, the foreskin largely disappeared after that, with no real mention of it again until the Middle Ages.

On December 25, 800, Charlemagne was purported to have given it to Pope Leo III in gratitude for crowning him Emperor. When asked where he got the holy foreskin, Charlemagne responded that it had been brought to him by an angel as he was praying at the Holy Sepulchre. Another report claims that it was given to him as a wedding present by Empress Irene. Pope Leo III then took the foreskin and placed it Sancta Sanctorum and there it remained until Rome was sacked in 1527.

A German soldier stole the foreskin during the attack and took it to Calcata where he was captured. The soldier managed to hide the relic in his cell and there it stayed until it was found in 1557. From then on, the foreskin remained in Calcata and had several miracles attributed to it. The story and the miracles were enough to have the Catholic Church approve the authenticity of the skin in Calcata over the numerous other claims of holy foreskin.

In 1900, the Church grew tired of the celebration of the foreskin. So the Vatican issued a warning that anyone who so much as talked about the Holy Prepuce would be excommunicated. This did little to deter the people of Calcata ,who were proud of their sacred relic and would march it through the streets every year on the Feast of the Circumcision. However, the practice stopped when the relic was stolen in 1983. Some believe that it was stolen by or sold to the Vatican in order to get people to stop talking about the foreskin. It has not been seen since.


Fake News In Biblical Archaeology

In a world of fake news and internet hoaxes it’s important to carefully check your sources before you inadvertently spread misinformation. The world of archaeology is no exception to sensationalistic stories and purported “discoveries” that turn out to be flat-out false. This is especially true in the world of biblical archaeology, which has seen its fair share of fake finds. Unfortunately, this sometimes takes in undiscerning Christians and occasionally even “experts” who are overly invested in the news. So, to help clarify things and to put an end to the urban myths I continually hear touted by well-meaning people, here are five archaeological discoveries that are simply not true.

1) Egyptian Chariot Wheels in the Red Sea

Photo Credit: Wyatt Archaeological Research NOTE: Wyatt “Archaeological Research” does not carry out reputable “archaeological” research

This is probably the “discovery” I hear people repeat most often. Maybe you’ve heard it to: “Archaeologists have discovered Egyptian chariot wheels and bones in the Red Sea, which proves the story of the Exodus and the crossing of the Red Sea in the Bible.” This claim seems to have originated in 1993 through a newsletter put out by the “Wyatt Archaeological Research,” 1 which sounds impressive until you learn that:

a) Ron Wyatt was not an archaeologist (he was a nurse anesthetist). This, in and of itself does not mean that he could not make a discovery. It means that he had no training to interpret that discovery. One archaeologist has said archaeology is 10% excavation and 90% interpretation.

b) Ron Wyatt was never carried out a systematic excavation that was licensed by the Israeli government. Joe Zias, the former Curator of Archaeology and Anthropology for the Israel Antiquities Authority said, “Mr. Ron Wyatt is neither an archaeologist nor has he ever carried out a legally licensed excavation in Israel or Jerusalem…We are aware of his claims which border on the absurd as they have no scientific basis whatsoever nor have they ever been published in a professional journal. They fall into the category of trash which one finds in tabloids such as the National Enquirer, Sun etc. It’s amazing that anyone would believe them.” 2

c) Ron Wyatt never published any of his supposed finds in a peer-reviewed archaeological journal. Publishing something in your own newsletter or on your own website does not pass the checks-and-balances peer-review. Dr. Scott Stripling, the Director of Excavations at Shiloh, led by the Associates for Biblical Research, says that the goal of archaeology is not excavation, but publication.

d) Ron Wyatt never made any of his supposed discoveries available for trained archaeologists to examine.

e) Ron Wyatt never adequately addressed inconsistencies in some of his stories, such as how he discovered the supposed chariot wheels at a depth of 200 feet using scuba equipment designed for depths of 125-130 feet.

Despite these serious deficiencies, those who uncritically follow Ron Wyatt continue to promote his almost 100 biblically-related “discoveries,” (all of which were made within a decade! Clearly these people don’t know how archaeological excavations are conducted in the real world.). These alleged discoveries include:

  • Noah’s Ark
  • the fire and brimstone balls from the cities of Sodom and Gomorrah
  • The tower of Babel
  • The Ark of the Covenant
  • The original 10 commandment tablets
  • Goliath’s sword
  • The site of Jesus’ crucifixion, including the blood Jesus in an “earthquake crack” beneath the crucifixion site that he claims he had analyzed and showed it only contained 24 chromosomes instead of 46.

The list of fantastical discoveries should, in and of itself, raise questions about alguna discovery Ron Wyatt claimed to have made. This didn’t stop his “discovery” of chariot wheels spreading. It has been repeated in articles and books and documentaries though. In actual fact, Ron Wyatt’s work has universally debunked by respected archaeologists and scholars. In fact, even two ministers in his own denomination (Seven Day Adventist) wrote an entire book called, “Holy Relics or Revelation: Examining the claims of Ron Wyatt” to show his work was largely a hoax. 3

The Egyptian chariot wheel story gained new a new life when it appeared in an online article in World News Daily, which claimed, “Egypt’s Antiquities Ministry announced this morning that a team of underwater archaeologists had discovered that remains of a large Egyptian army from the 14th century BC, at the bottom of the Gulf of Suez, 1.5 kilometers offshore from the modern city of Ras Gharib.” 4 Those who were taken in by this hoax obviously didn’t read the disclaimer at the bottom of the article which read, “World News Daily Report assumes all responsibility for the satirical nature of its articles and for the fictional nature of their content.”

To be clear, no chariot wheels from the Egyptian army that drowned chasing Moses and the children of Israel as described in Exodus 14 have ever been found.

In contrast to hoaxes like this, there is good research being done by respected scholars and archaeologists that has confirmed numerous details of the biblical account of Israel in Egypt 5 , identified the likely Pharaoh of the Exodus 6 , and highlighted evidence for the actual date of the Exodus. 7 8 9 Ron Wyatt supporters will often claim that his discoveries were suppressed because of professional jealousy. The reality is that the Associates for Biblical Research (www.BibleArchaeology.org) , a group of Christian archaeologists and scholars who are dedicated to demonstrating the historical reliability of Scripture, often promote the findings of other archaeologists who have made legitimate discoveries in a controlled archaeological excavation. The reason they do not promote Ron Wyatt’s work has nothing to do with professional jealousy it has everything to do his unsubstantiated, unscholarly, and, quite possibly, fraudulent claims.

2) The Gospel of Jesus’ Wife

The “Gospel of Jesus’ Wife” is a credit-card sized papyrus which has been shown to be fraudulent. Photo Credit: Public Domain / Wikimedia Commons

In 2012, Harvard University professor, Karen King, announced the discovery of a papyrus that was written in Coptic (an ancient Egyptian language) that read, “Jesus said to them, ‘My wife…” and may have referred to Mary Magdalene. King provocatively named it the “Gospel of Jesus’s Wife” and dated it to the fourth century AD, maintaining that it might have been copied from a second-century AD “gospel.” 10

Almost immediately, scholars began to suspect it was a modern-day forgery, as one pointed out that the text and line breaks appeared to be copied from another papyrus that had been published in a 1924 book. Eventually Ariel Sabar, an investigative journalist from El Atlántico did an expose that tracked town the true original owner of the papyrus, a former Egyptology student named Walter Fritz who had at one time run an art website that sold pieces that looked like ancient manuscripts. Fritz eventually admitted to being the owner of the papyrus. While he never admitted to forging it, he did stress that he had never once claimed the papyrus was authentic. 11

Karen King eventually conceded that the papyrus is likely a forgery and that its owner had lied to her about its provenance. Sadly, as is all too common in cases like this, the original announcement was met with great interest and picked up by news networks around the world, while the retraction generated little interest and coverage.

People interested in following the discovery of new manuscripts related to the Bible would be better off following an expert organization, such as the Center for the Study of New Testament Manuscripts at www.csntm.org or the Current Events updates at www.BibleArchaeology.org.

Goliath’s Skeleton – In the Bible, Goliath is the great Philistine warrior who is described as being over nine feet tall (1 Sa 17:4). In February 2018, a news story made its way around social media proclaiming that Goliath’s skeleton had been discovered. The sensationalistic claim went on to declare:

“Diggers in Israel believe they’ve made a giant discovery. For they’re convinced they’ve come across Goliath’s skull! And what’s more, they say, the stone from David’s slingshot is still embedded in the forehead.”

Archaeologist Dr. Richard Martin says: “We found the skull in the Valley of Elah, in the foothills of the Judean Mountains, where David’s battle with Goliath took place. The skull is huge and clearly belongs to a man of enormous stature.” 12

Some of the photos which accompanied the fake “Goliath Skeleton” story. Photo Credit: Snopes.com

The story is essentially recycled from a 1993 article that appeared in the tabloid Weekly World News. Some of the accompanying pictures were actually taken from a 2008 photoshop contest from the website Worth 1000, called “Archaeological Anomalies 12,” in which participants submitted pictures that were intended to “create and archaeological hoax.” One of the pictures was an actual photograph, but it was of a sculpture done by Italian artist Gino De Domonicis called “Calamita Cosmica” (“Cosmic Magnet”), which is in the Museo Nazionale delle Arti del XXI Secolo in Rome. 13

Rather than being taken in by obvious tabloid trash, there is real research being done by actual archaeologists on the Philistine people. The recent discovery at the Philistine city of Gath of a proto-semitic inscription dating to the 10 th century BC with a name that etymologically very close to Goliath, demonstrates that names like this were common at the time the Bible says they are. 14 In 2016, a cemetery was excavated at the city of Ashkelon, which demonstrated that Philistine burial practices were different than their Canaanite and Israelite neighbors. 15 To date, no giant skeletons have been found there.

Fake news is nothing new, and hoaxes are not unknown in the world of biblical archaeology. There are many reputable archaeologists doing good field work in the lands of the Bible. The work of the Associates for Biblical Research (www.BibleArchaeology.org) is one such group whose announcements and discoveries can be trusted. So check the source your information before your share it.

FINAL WORD: Fake news and archaeological hoaxes are different than different interpretations of archaeological discoveries. As the old saying goes: ask two archaeologists and you’ll get at least three opinions. Some have estimated that real archaeology is 10% digging and 90% interpretation. So healthy debate surrounding archaeological discoveries will always be present. For this blog, I’ve chosen to focus on “discoveries” that were patently false.

FULL DISCLOSURE: I am a staff member and writer for the Associates for Biblical Research.


Ver el vídeo: Lucas 23. 26- 56: Los dos ladrones y la crucificción de Jesús